lunes, 3 de octubre de 2022

Ferias y Fiestas de Lobatera: Los Sanfermines tachirenses del siglo XVIII | The Lost Traditions of Lobatera: The Táchira Sanfermines






Esta fotografía histórica de las ferias y fiestas de Lobatera en 1922 captura con gran realismo la atmósfera festiva y la arquitectura tradicional de la época. En ella podemos detallar con precisión:

La Calle Real y la multitud expectante: Hacia el margen derecho, a lo largo de la Calle Real y bajo los aleros de las casas tradicionales de muros de tapia pisada y tejas arcillosas, se aprecian grupos de vecinos y visitantes congregados. Todos aguardan con expectación el momento culminante del festejo: la liberación de los toros desde el sector de El Humilladero, los cuales debían recorrer la vía hasta adentrarse en el coso taurino.


El coso taurino improvisado: En la zona central y hacia la izquierda, la Calle Real y el entorno de la plaza mayor (actual Plaza Bolívar), donde por igual se ven amplios toldos sobre la calle, y de gruesa lona, aparecen delimitados por sólidas empalizadas y talanqueras de madera rústica. Esta estructura temporal transformaba el espacio urbano en un cuadrilatero (a falta de redondel), seguro, para albergar las tradicionales corrida de toros.


El templo matriz y su esbelta torre: Al fondo se alza imponente la iglesia parroquial de Lobatera con su fachada neoclásica y, destacando en el eje central de la composición, su esbelta torre sur provista de reloj, testigo mudo de las celebraciones patronales.


El paisaje urbano y natural: La escena está enmarcada por árboles de frondoso follaje alineados en la plaza y, al fondo, las colinas andinas que caracterizan la topografía del Táchira, completando una estampa de incalculable valor etnográfico e histórico para la memoria colectiva del municipio.



Repasar el tiempo detenido en los álbumes familiares de nuestro primo el abogado Wilmer Antonio Rey Lozada, es abrir una ventana al pasado tachirense y reconstruir escenarios que sólo conocimos por la tradición que nos transmitió la nona, y que transcribimos de seguido.


Así, esta postal-foto de 1922 nos muestra, 100 años después, las primeras horas de la tarde de un día de finales de septiembre: amplios toldos desplegados para protegerse de un sol que reverbera; parte del cerco de la plaza y a lobaterenses, mercaderes y visitantes aglomerados en torno al encierro de la Calle Real, o de Bolívar, a la espera que suelten los toros del corral del Humilladero, toros que se lidiarán ese día de fiestas.


Los mismos recorrerán la calle hasta la Plaza Mayor (llamada Plaza Bolívar, desde el año 1930) donde los más jóvenes -y con mayor osadía- se aventurarán a correr delante de los toros en una frenética carrera, en unos verdaderos sanfermines tachirenses.


Al pasar este primer espectáculo, a las 3:45 pm, cuando el nuevo reloj público en la torre sur de la iglesia (instalado en 1913) dé el campanazo de los cuartos de hora, los responsables de la capitanía de ese día junto a la Banda Sucre, buscarán a los toreros en el Hotel Rizófora, en el Humilladero. Con música y quema de morteros y voladores, y muestras de gran alegría entre el jolgorio de la gente, los traerán hasta la plaza para iniciar la corrida, a las 4:00 pm.


En varias ocasiones, antes de la corrida de toros, se presentaba un espectáculo previo de entretenimiento denominado la "Suerte Blanca" o la "Suerte de Don Tancredo". Un hombre todo vestido de blanco, y ocasionalmente una mujer, sentado o de pie en una silla o silleta de cuero, en el centro del encierro de la plaza, esperaba que saliera el toro con furia. Si no lo embestía y tumbaba, si no solo lo olía, amusgaba o se quedaba fijo mirándolo, recibía la ovación del público y en su sombrero caían fuertes, reales, medios, lochas y puyas.


Es oportuno acotar que las actividades de las ferias y fiestas de Lobatera corrían por responsabilidad de las denominadas “Capitanías” quienes organizaban los actos día por día, en la semana ferial. Así, las ferias y fiestas se celebraban en el siguiente orden:


24 de septiembre, día central por ser la festividad de Ntra. Sra. de las Mercedes, Venerable Cura párroco (siguiendo las disposiciones del acta del 22 de marzo de 1774, y quien para 1922 era el ilustre Pbro. Br. Pedro María Morales), y quema de la recámara a cargo de la Jefatura Civil del Distrito.

25 de septiembre, La Muy Honorable Municipalidad del Distrito Lobatera.

26 de septiembre, Gremios del Comercio y la Pesa.

27 de septiembre, San Pedro del Río.

28 de septiembre, Michelena.

29 de septiembre, Borotá (Constitución)

30 de septiembre, juventud o los jóvenes del Distrito Lobatera y del Municipio San Juan de Colón del Distrito Ayacucho.

Créditos de la foto: Abogado Wilmer Antonio Rey Lozada (2018).

Origen: Postal enviada por Don Alejandro Rojas Figueroa, dersde Lobatera, a su amigo Juan Antonio Mora a la estación del Gran Ferrocarril del Táchira, en Encontrados, Estado Zulia.


En su reverso se encuentra el siguiente manuscrito: "Octubre 3 / del año 22. Juan Antonio Mora Casanova: Lamentando mucho las circunstancias que te mantienen alejado de los que bien te queremos, te saludo junto con Román y hago votos porque tanto inconveniente tenga pronto una feliz conclusión. Alejandro Rojas Figueroa." Foto-postal propiedad y cortesía de Wilmer Antonio Rey Lozada (2018).