lunes, 14 de marzo de 2022

El artículo que nos hizo libres: ¿Por qué decimos "El Táchira"? │ The article that set us free: Why we say 'El Táchira'






Presentación

Como un ejercicio fascinante de ontología regional, este trabajo resulta en un homenaje de Proyecto Experiencia Arte al Táchira, al conmemorarse los 166 años de su autonomía con la creación de la provincia en 1856.

En la cartografía del lenguaje existen partículas que poseen el peso de una cordillera: para nosotros, el artículo definido «El» antepuesto al nombre de nuestro estado no es un accidente del habla ni un rústico arcaísmo; es un marcador ontológico de soberanía. Decir «Soy del Táchira» es un acto de afirmación política y cultural que se resiste a ser borrado en un mundo globalizado que tiende a diluir todo lo local. No hablamos de una simple coordenada geográfica, sino de un sujeto histórico indomable que decidió bautizarse a sí mismo para no ser más un satélite de voluntades externas. 

Por ello, este esfuerzo investigativo busca rescatar la identidad regional tachirense y el sentido de pertenencia que con tanta firmeza habitaba en nuestros nonos (abuelos), devolviendo el pulso a una esencia que se niega a desaparecer.


La gestación de una identidad (1561-1830)

Luego de la independencia de España, nuestra esencia se forjó en el "Finisterre" occidental de la Provincia de Mérida. No obstante, desde la fundación de San Cristóbal en 1561 y la Gobernación del Espíritu Santo de La Grita en 1576, ya se habían trazado los primeros ensayos de nuestra conformación territorial e independencia administrativa. En ese finisterre, extremo remoto y escarpado de la Provincia de Mérida, sucedía que, mientras los mapas oficiales nos etiquetaban bajo esa jurisdicción, en el corazón de esta tierra se gestaba una identidad diferenciada y una fuerza social que se negaba a aceptar etiquetas impuestas por la distancia administrativa. 


La imprenta del Táchira (1845)

Los primeros atisbos o señales de esa protoidentidad tachirense, no oficial, pero subyacente, se puede rastrear, hasta la fecha, con la llegada de la primera imprenta que existiío en los que ahora es el Estado Táchira, piedra angular del periodismo tachirense independiente que se instaló un 15 de agosto de 1845  en San Cristóbal, y provenía de Estados Unidos. 

Como un inciso, es de destracar que este significativo avance fue liderado por el culto Don Domingo Guzmán Escandón (1790 - finales del siglo XIX), en San Cristóbal, quien acertadamente la bautizó como "Imprenta del Táchira": una prensa de hierro de cama plana, testimonio del legado de Gutenberg, con su platina y tímpano manuales, y un costo monetario superior a los 1000 pesos de la época. 


Cada página era un trabajo de dedicación y mecánica: la plancha se entintaba meticulosamente a mano y los tipos se ordenaban con esmero para crear impresiones a dos columnas por pliego. Pero esta imprenta fue más que una simple máquina; se convirtió en la fuente del pensamiento independiente y el discurso público en el Táchira.


Con la adquisición de esa primera imprenta, que funcionaría en el extremo occidental de la provincia de Mérida, en lo que hoy conocemos como el Estado Táchira, resulta revelante como, pese a la configuración político territorial y administrativa de la época, e instalarse en el Cantón de San Cristóbal, Guzmán decidiera bautizarla dándole el significativo nombre de "Imprenta del Táchira". 


Más allá del dato fáctico, este gesto puede interpretarse como una temprana manifestación de la conciencia de diferenciación territorial. Para Guzmán, el nombre no constituiría una mera etiqueta nominal, sino la formalización política de una región, la de los cuatro cantones occidentales, que ya operaba, desde 1830, bajo la denominación informal de "cantones del Táchira".


Este apelativo político-territorial hundía sus raíces en la Constitución provincial merideña de 1811, la cual delimitaba geográficamente la jurisdicción al establecer que la provincia se extendía "de Oriente a Poniente desde la Raya de Timotes hasta el río Táchira" [SALAZAR, Temístocles, Las Constituciones del Estado Táchira, en Revista Táchira Siglo XXI, Universidad Católica del Táchira, N° 21, San Cristóbal, 2002, Preámbulo de la Constitución Provisional de la Provincia de Mérida de la Confederación Venezolana, 31 de julio de 1811, p. 11]. Bajo esta premisa, es posible afirmar que Guzmán Escandó vislumbró en 1845 una identidad subyacente en la zona, anticipando así su futura autonomía. Como bien señala el profesor Temístocles Salazar en un análisis que hace sobre este período, existía una dualidad, que podemos definir como administrativa y ontológica: si bien la región pertenecía jurisdiccionalmente a Mérida, ya poseía una fisonomía territorial propia y, en lo fundamental, una "conciencia de ser tachirenses" [SALAZAR, Temístocles, „Las Constituciones del Estado Táchira‟, en Revista Táchira Siglo XXI, Universidad Católica del Táchira, N° 21, San Cristóbal, 2002, Introducción, p. 8].


Por igual, es notorio y de resaltar que "La Imprenta del Táchira" fue la cuna de los primeros periódicos de la región: “El Eco del Torbes” en 1845 con agentes autorizados para la circulación y venta fuera de San Cristóbal en Lobatera, La Grita, Bailadores y Mérida, y “El 14 de marzo” en 1856. 


Estas publicaciones sirvieron de plataforma para las voces locales, fomentando un sentido de comunidad y un compromiso crítico con los problemas de la época. Además, esta misma imprenta fue fundamental para moldear el panorama político de la región, ya que se utilizó para imprimir la primera Constitución del Estado Táchira en 1864. Esto marcó un paso crucial en el autogobierno y el desarrollo de la región. La “Imprenta del Táchira” se erige como un poderoso símbolo de progreso, educación y el floreciente espíritu del periodismo independiente en el Táchira. Sentó las bases para el libre intercambio de ideas y desempeñó un papel indispensable en la configuración de la identidad cultural y política de la región.


La voz de la historia en cuatro testimonios

Retomando el tema que tratamos en el presente artículo, le cedemos la palabra a los siguientes documentos:

1. El testimonio de un Obispo (1848): Indomables, levantiscos e independientes siempre ante cualquier sujeción impuesta contra su voluntad, que proviniera desde la capital de la provincia, la ciudad de Mérida, los tachirenses, demostrando su propio peso, sin tener la condición político-administrativa de autónomos, venían haciendo un uso informal pero político, desde 1830 aproximadamente, del adjetivo y sustantivo: "tachireño" como réplica inmediata, contundente y diferenciada del resto del gentilicio oficial que era el propiode toda la provincia: "merideño".

 

Así, en 1848, se tiene que luego de los acontecimientos en el Congreso Nacional en Caracas, del 24 de enero de 1848 y de las situaciones posteriores que se dieron en la provincia de Mérida, y una vez controlada la situación de insurgencia, el presidente José Tadeo Monagas envió a la ciudad de Mérida un ejército expedicionario para someter desde allí a la provincia rebelde la cual, el 18 de febrero de 1848, en respuesta al asalto al Congreso Nacional, había proclamado el desconocimiento de la autoridad de Monagas creando una junta de gobierno que asumió la soberanía y autonomía provincial, como en 1811.

 

Uno de los actores más decididos en esta insubordinación, fue el Obispo de Mérida de Maracaibo, Monseñor Juan Hilario BossetEl 4 de marzo de 1848, el mitrado emeritense, enviaba una carta urgente a los curas tachirenses reconociendo el término y que éramos un bloque diferenciado: "[...] yo empeño mucho a usted a fin de que con su influjo haga que todo calme y se unan los tachireños a nosotros (los merideños)" [en SILVA OLIVARES, Héctor, “Autonomía territorial, liberalismo y rebelión en la Provincia de Mérida, Venezuela” en Proceso Histórico, revista semestral de historia, arte y ciencias sociales, Universidad de Los Andes, Mérida, Nº 9, enero de 2006, p. 15. “Sumario contra el Reverendo Obispo de esta Diócesis. Dr. Juan Hilario Bosset, por conspiración”. f. 107. Archivo General del Estado Mérida, 1848]. Para el Obispo, ya no éramos simplemente "habitantes del occidente", éramos los “tachireños”, un cuerpo social distinto.

2. La definición del Padre Piñeiro (1849): En el sumario seguido al Padre Ciríaco Piñeiro, acusado de participar por igual en el alzamiento contra Monagas en Mérida, se encuentra una justificación de fecha 21 de marzo de 1849, donde el Padre Piñeiro ofrece una explicación directa sobre el significado político del término "del Táchira": "Desde antaño había en esta provincia dos partidos eleccionarios, uno de los cantones de Oriente de ella o ‘de Mérida’ y el otro del Occidente o ‘del Táchira’, partidos puramente provinciales y nada más, siendo el último siempre el triunfante […] una vez perdiendo los electores del Táchira, ocupáronse estos en vengarse de los de Mérida, llamándose asimismo liberales y a los otros oligarcas, enemigos desafectos" [CHALBAUD CARDONA, Eloy, Historia de la Universidad de Los Andes, ediciones de la Universidad de Los Andes, Mérida, 1987, tomo 8, pp. 502-504: Documento 11, “Justificación del Presbítero Doctor Ciríaco Piñeiro, 21 de marzo de 1849 ante el Ministro de Interior y Justicia. Comunicación 56 del Provisor del Obispado de Mérida”. Aquí el artículo "del" (de + el) ya marcaba una propiedad territorial y política absoluta.

3. El informe de Castelli (1855): La necesidad de nuestra autonomía era evidente incluso para los diplomáticos. Carlos Luis Castelli, Legado extraordinario ante la Nueva Granada, en un informe crítico, advertía al Ministro del Interior sobre los bandos descritos por el Padre Piñeiro, el "espíritu de oposición" de nuestra gente y la necesidad imperativa de dividir la Provincia de Mérida en dos:

“De aquí se deriva forzosamente lo que en realidad está sucediendo respecto de los intereses locales y diversidad de opiniones en los habitantes: los cuatro cantones occidentales se quejan de que las autoridades provinciales desconocen o no están jamás dispuestas a atender bien las exigencias de su localidad especial: los Orientales, por su parte, viven inquietos por el espíritu de oposición y discordia en que ven uniformarse cada día con más vehemencia a sus comprovincianos de Occidente, las opiniones políticas tienden a formar siempre, dos opuestos bandos, cuyo verdadero objeto es dominarse en absoluto con la ocupación del poder provincial, tomando una sección, por antagonismo con la otra, la bandera contraria de las que alzan los grandes partidos nacionales: por lo mismo, las elecciones son verdaderos combates en que se recurre a todo género de intrigas para sojuzgar a un enemigo aborrecido; y el ejercicio de la autoridad, impotente en semejante estado para propender al bien, no es sino la continuación de una lucha que no tiene término, y que mantiene las pasiones en exaltación constante” [en GONZÁLEZ VALBUENA, R. El Táchira Histórico. Tipografía La Nación, Caracas, 1948, p. 75. Documento copiado del Archivo General de la Nación, documentos de correspondencia del Departamento de Interior y Justicia, mayo de 1855].


4. El proceso de autonomía provincial (1855-1856): La génesis de la Provincia del Táchira como entidad autónoma no fue un acto de improvisación, sino el resultado de un complejo proceso civil y legislativo que se desarrolló entre 1855 y 1856. La secuencia de estos acontecimientos fue la siguiente:

 

Impulso inicial (febrero de 1855)

El movimiento autonomista inició sus trámites según la legislación de la época el 7 de febrero de 1855  [en GONZÁLEZ VALBUENA, R. El Táchira Histórico. Tipografía La Nación, Caracas, 1948, p. 75. Documento copiado del Archivo del Congreso Nacional, Cámara de Representantes, 1855, tomo II, p. 150]. En ese momento, el Concejo Municipal de San Cristóbal, contando con el respaldo de los cantones de Lobatera, La Grita y San Antonio del Táchira, formalizó la solicitud para la creación de una nueva unidad territorial político-administrativa. El proyecto original, elevado ante la Diputación Provincial de Mérida, contemplaba la denominación original de "Provincia Torbes".

 

Obstáculo regional y la vía nacional (marzo de 1855)

Ante la negativa de la Diputación de Mérida de dar curso a un planteamiento de división territorial, limitándose apenas a acusar recibo de la solicitud, los representantes de San Cristóbal optaron por acudir directamente al Poder Legislativo nacional. El 2 de marzo de 1855, introdujeron el proyecto de la "Provincia Torbes[en GONZÁLEZ VALBUENA, R. El Táchira Histórico. Tipografía La Nación, Caracas, 1948, p. 68. Documento copiado del Archivo del Congreso Nacional, Cámara de Representantes, 1855, tomo IIde forma directa ante el Congreso Nacional en Caracas, logrando que se recibiera y entrara a discusión, aún cuando no tenían el informe de la Diputación provincial de Mérida.

 

Mutación del nombre y la presión institucional (abril de 1855)

Es en este punto donde emerge la fuerza identitaria del nombre actual. El 20 de marzo de 1855, varios diputados dan a conocer el proyecto de decreto en el Congreso Nacional para su primera discusión, pero ya aparece en los documentos a discutir bajo la denominación de "Provincia del Táchira", ya no "Torbes". No obstante desconocemos los motivos del cambio, pero creemos que fue posible a que tuvo mucho peso en la mente de los lesgisladores la existencia y uso de los viejos nombres distintivos, el de los bandos rivales políticos de antaño en la provincia de Mérida: los tachireños (o bando del Táchira, de los cantones occidentales) y los merideños (o bando de Mérida, de los cantones orientales). 

Posteriormente, el 27 de abril de 1855 [en GONZÁLEZ VALBUENA, R. El Táchira Histórico. Tipografía La Nación, Caracas, 1948, p. 75. Documento copiado del Archivo del Congreso Nacional, Cámara de Representantes, 1855, tomo II, p. 150], las autoridades del Cabildo de San Cristóbal se dirigieron al Presidente de la República para denunciar la obstrucción de la Diputación de Mérida, que persistía en no emitir el informe de ley preceptivo. En dicha misiva, se instó al Ejecutivo a exigir el cumplimiento de este requisito constitucional para que el proyecto de creación de la "Provincia del Táchira" (manteniendo el nombre de "Táchira" y no "Torbes" como ellos lo habían propuesto inicialmente) pudiera ser sometido a debate en las sesiones ordinarias del año siguiente.

 

La consolidación jurídica (marzo de 1856)

Finalmente, tras superarse los escollos administrativos, el Congreso Nacional aprobó la creación de la nueva provincia el 11 de marzo de 1856. Tres días después, el 14 de marzo de 1856 [Biblioteca de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, Serie República de Venezuela, nº 3, edición facsimilar de la “Recopilación de Leyes y Decretos de Venezuela reimpresa por orden del Gobierno Nacional, tomo III, segunda edición oficial, Caracas, Casa editorial de la Opinión Nacional 1890”, Caracas, 1982, p. 335: “Decreto 992 / Decreto del 14 de marzo de 1856 erigiendo una nueva provincia con el nombre del Táchira”], se produjo el ejecútese presidencial, naciendo oficialmente la Provincia del Táchira con San Cristóbal como capital y por territorio jurisdiccional el los antiguos cantones occidentales.

 

Así, resulta evidente que la fuerza política y la raigambre histórica del término "Táchira" se impusieron sobre la propuesta inicial de "Torbes". En la mente de los diputados que introdujero la solicitud en el Congreso, se reconoció que este nombre poseía una potencia simbólica y una identidad territorial que ninguna otra denominación podía igualar.


Una región que se pertenece a sí misma

El orgullo regional alcanzó su cenit en 1896, cuando el Dr. Santiago Briceño y la Sociedad Patriótica de Táriba propusieron que los tachirenses donaran un buque de guerra para defender el Esequibo del imperio británico, bautizándolo —y no podía ser de otra forma— como “El Táchira” [BRICEÑO, Santiago, Cuestión Guayana, Boletín Nº 2, Táriba, 5 de enero de 1896, hojas sueltas, en Archivo de Don Tulio Febres Cordero, Biblioteca Pública Central del Estado Mérida, Mérida, 1994].


Por ello, el llamado a quien sienta esta tierra en sus raíces es absoluto: rechacemos la idea de referirnos al Táchira como una simple división administrativa, sólo por copiar o repetir una forma de hablar que no es nuestra. 


Lo expuesto constituye un ejercicio de supervivencia cultural. Para el habitante de la geografía tachirense, la preservación de su identidad no se dirime únicamente en los manuales de historiografía oficial, frecuentemente ajenos a nuestra realidad, sino en la gramática de la cotidianidad y en las plataformas digitales. Estas últimas se manifiestan como un vórtice de contenidos heterogéneos, una suerte de fusión digital donde el rigor científico y el yerro sistemático convergen de manera casi imperceptible. Bajo esta premisa, el empleo del artículo en la denominación «El Táchira» trasciende el mero capricho lingüístico o la redundancia baladí, pues se erige como un acto de resistencia, una impronta grabada en el habla popular con la vigencia de casi dos siglos.


Al decir con orgullo “Soy del Táchira”, y no “de Táchira” no solo invocamos una identidad única y una geografía, sino que reivindicamos el legado de aquellos ancestros indomables que jamás entregaron su autonomía. Somos una región que, por derecho histórico y voluntad propia, se pertenece a sí misma y tiene su lugar entre los pueblos del mundo, y se ha ganado con sus hazañas y su esfuerzo propio el respeto.


Uno de los referentes clásicos del estudio de nuestra idiosincrasia como pueblo, y quien concreta y defina esa característica, es el Dr. Antonio María Pérez Vivas. Con sus palabras cerramos: "Vivimos en armonía con nuestros ideales, nuestro destino a la sombra del esfuerzo propio, nos respetamos mutuamente, buscamos que los demás nos respeten y, en consecuencia, perseguimos adueñarnos de nosotros mismos. No son guerreros de oficio los tachirenses, pero saben serlo cuando lo pauta su destino [PÉREZ VIVAS, A. Psicología tachirense y desarrollo, Editorial Arte, Caracas, 1966, p. 11].


Nota: Este trabajo es una ampliación y continuación investigativa del artículo titulado: «Táchira» significa «tierra de nuestra heredad». Estudio aproximativo sobre el origen y significado de la palabra «Táchira», una arqueología de voces y palabras" Procesos Históricos: Revista de Historia, Arte y Ciencias Sociales, ISSN-e 1690-4818, Nº. 34, 2018, págs. 122-142.


Foto: Bandera del Estado Táchira ondeando en las aristas y cumbres del macizo montañoso y páramo del Tamá. Imagen idealizada y generada con IA (Gemini 3). Promt de Santiago X. Sánchez (2025)..


Táchira: Cuatro blasones, una sola identidad andina │ Táchira: Four Blazons, One Andean Identity (Tachiran Heraldry)

 



La esencia de nuestra patria tachirense trasciende la palabra; se halla cifrada en la heráldica de nuestros municipios fundadores.


Hoy rendimos tributo a la Tachirensidad: ese tejido inmaterial de historia, tesón y cultura que nos define como pueblo. Nuestra trayectoria institucional alcanzó un hito fundacional el 14 de marzo de 1856, cuando el Congreso Nacional de la República de Venezuela decretó la creación de la Provincia del Táchira, conformada por cuatro municipalidades, consagrando la autonomía que el ímpetu regional demandaba.


No obstante, nuestro espíritu es más antiguo. La simiente de nuestra identidad como región fue plantada el 31 de marzo de 1561 con la fundación de la Villa de San Cristóbal. Desde aquel entonces, el Valle de Santiago y la incipiente villa se erigieron como el epicentro de un territorio predestinado a la grandeza.


Los pilares de nuestra historia


Cada escudo de las municipalidades fundadoras es un libro abierto. En sus cuarteles y divisas se condensa la gesta de un pueblo que supo transmutar una geografía abrupta en un hogar próspero y civilizado.




San Cristóbal (Municipio San Cristóbal): Ciudad de la Cordialidad y eje político-administrativo desde 1561.



Lobatera (Municipio Lobatera): Corazón histórico, nutriz de pueblos y paso obligado del comercio y la colonización.




San Antonio del Táchira (Municipio Bolívar): Vigía de la frontera y símbolo inexpugnable de nuestra soberanía.



La Grita (Municipio Jáuregui): Atenas del Táchira; antorcha de cultura y tradición en la alta montaña desde 1576.

Proyecto Experiencia Arte y Táchira Heritage @tachiraheritage rinden homenaje a estos cuatro baluartes, génesis de nuestra identidad.

¡Al glorioso pueblo tachirense, salud!


Imágenes generadas en IA (Genmini 3) por Santiago Xavier Sánchez (2025)

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Táchira: Four Blazons, One Andean Identity

The essence of our Tachirense (Tachiran) motherland transcends the written word; it lies enshrined within the heraldry of our founding municipalities.


Today, we pay tribute to Tachirensidad (Tachiranness): that intangible fabric of history, fortitude, and culture which defines us as a mountain folk. Our institutional trajectory reached a foundational milestone on the 14th of March 1856, when the National Congress of the Republic of Venezuela decreed the creation of the Province of Táchira, thus consecrating the autonomy demanded by our regional spirit.


Nevertheless, our soul is more ancient still. The seeds of our identity were sown on the 31st of March 1561, with the founding of the Villa of San Cristóbal. From that moment forth, the Valley of Santiago and the nascent villa were established as the epicentre of a territory predestined for greatness.


The Pillars of Our History

Each coat of arms of the founding municipalities serves as an open chronicle. Within their quarters and mottoes lies the condensed saga of a people who knew how to transmute a rugged geography into a prosperous and civilised hearth.

San Cristóbal: The City of Cordiality and the political-administrative axis since 1561.


Lobatera: The historical heartland, nurturer of settlements and a vital thoroughfare for trade and colonisation.


San Antonio del Táchira: Vigilant sentinel of the frontier and an impregnable symbol of our sovereignty.


La Grita: The Athens of Táchira; a beacon of culture and tradition amidst the high mountains since 1576.

Táchira Heritage pays homage to these four bastions, the genesis of our identity.

To the glorious people of Táchira: We salute you!

AI-generated (Gemini 3) by Santiago Xavier Sánchez (2025).