lunes, 21 de agosto de 2023

Memoria de hallazgo: El escudo de Pío IX en Sabana Larga de La Grita (Estado Táchira) | Discovery Report: Pope Pius IX’s Coat of Arms in Sabana Larga, La Grita, Táchira State

 





Un "fósil cultural" del neobarroco y la historia de los Andes tachirenses


Cerca de La Grita, en la aldea de Sabana Larga, el maderamen del techo que cubre el altar mayor de la Iglesia parroquial de la Ascensión del Señor resguarda una obra que desafía la norma de destrucción, alteración o modificación del patrimonio material tachirense. Este panel de madera tallada y policromada no es sólo un ornamento, sino un documento histórico de altísima precisión.


Con forma de escudo de cabeza de caballo (en italiano, scudo a testa di cavallo), el centro de la composición está dominado por el blasón de Pío IX (Giovanni Maria Mastai Ferretti), conocido comúnmente como Pío nono y pontífice entre 1846 y 1878. 

La pieza exhibe con claridad los atributos de la dignidad papal: la tiara, la férula con cruz pontificia, el báculo episcopal como Obispo de Roma y las llaves de San Pedro. El escudo, cuartelado, presenta la heráldica de la familia Mastai Ferretti, distinguida por dos leones rampantes coronados (linaje Mastai) y las bandas diagonales gules (rojas) y plata (blancas) características de los Ferretti, todo enmarcado en una cartela barroca de gran dinamismo. Flanqueando el escudo aparecen flores blancas (lirios, símbolos de pureza) y ramas de olivo (símbolo de la paz). El uso del azul cobalto (azur) de fondo simboliza la bóveda celeste sobre el sacrificio del altar, mientras que la orla perimetral de hojarasca y flores doradas demuestra la destreza de la ebanistería jaureguina de la época.

La presencia de estas armas en lo que fue una capilla rural de los Andes tachirenses, mucho antes de ser parroquial, se entiende como una filiación ultramontana (lealtad directa al Papa) en un siglo XIX convulso. Su colocación allí, hacia 1878 (año del fallecimiento del pontífice) o en una fecha anterior, coincide con hitos fundamentales de su papado:


El Dogma de la Inmaculada (1854): Impulsado por Pío IX, reforzó canónicamente el fervor devocional colonial hacia la Inmaculada en el Táchira. De allí se explican los lirios que ornamentan el escudo.


El Syllabus Errorum (1864): En lo doctrinal, publicó una lista de 80 "errores" de la época, condenando el panteísmo, el naturalismo, el racionalismo, el socialismo y, crucialmente, la idea de modernidad vinculada al "progreso" y al liberalismo.


Concilio Vaticano I y fin de los Estados Pontificios (1869-1870): Convocó el primer concilio ecuménico en 300 años, donde se definió la Infalibilidad Papal. Con la creación del Estado italiano (1870) y la pérdida del milenario poder temporal, Pío IX se declaró "prisionero" en el Vaticano.


Resistencia cultural: En un periodo de tensiones entre la Iglesia y el Estado liberal de Guzmán Blanco, destaca el hito regional de 1873: la expulsión y destierro del Obispo de Mérida y Maracaibo, Monseñor Juan Hilario Bosset, quien muere en su marcha hacia la frontera, cerca de La Grita. En este contexto, el escudo en el techo era una declaración de principios: la soberanía espiritual de Roma sobre la catolicidad de la montaña tachirense.


Excepción a la norma de destrucción

En el arte antiguo tachirense, esta obra en madera es una singularidad y, a su vez, un libro abierto para leer la historia regional y nacional. Mientras la mayoría del patrimonio sucumbió a los sismos (como el de 1875), a la humedad o al "repinte" modernizador del siglo XX y del presente, el artesonado de Sabana Larga ha mantenido su integridad. El ebanista probablemente trabajó con un grabado de papel traído de Europa o copiado de libros religiosos de la época.


La supervivencia del conjunto, a pesar de las remodelaciones que ha sufrido el templo, se explica por su ubicación periférica. Lo que el centro urbano "modernizó" y destruyó, la periferia lo conservó por aislamiento. Mientras las iglesias de centros principales (como San Cristóbal, San Antonio del Táchira, Lobatera y La Grita, entre otras) sufrieron constantes remodelaciones por poseer más recursos, la "marginalidad" geográfica de Sabana Larga actuó como un escudo protector. La escasez de fondos para "actualizar" al gusto o capricho del momento preservó lo antiguo; lo que fue carencia ayer, hoy es un tesoro de autenticidad.


Ante el escenario actual de una "modernización" que busca "dejar como nuevo" a costa de la destrucción del patrimonio cultural, antiguo y por ello irrepetible, Proyecto Experiencia Arte y Táchira Heritage, conscientes de su vulnerabilidad, dejan este registro fotográfico para que este valioso artesonado quede resguardado en la memoria de conexiones de nuestro pasado, sirviendo de consulta para la historia del arte regional del Táchira.


Fotografía: Colaboración académica con Proyecto Experiencia Arte y Táchira Heritage del seminarista diocesano Eduard Omaña (2026).