miércoles, 20 de junio de 2012

Arte sacro, tejidos, Capa pluvial | Sacred art, textiles, The Pluvial

El Pluvial de la Iglesia de Lobatera
(Lobatera, Estado Táchira, Venezuela. Fotos: Samir Sánchez, 2011).

The Pluvial. The Roman Catholic liturgical cap. Lobatera, Tachira State, Venezuela


Historia y descripción



Uno de las más antiguas vestiduras y ornamentos litúrgicos tridentinos que se conservan de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera (Estado Táchira - Venezuela), es el denominado Terno de Pontificar (del latín ternus, compuesto por tres).




Era el vestuario exterior del sacerdote u oficiante y de sus dos ministros, diáconos, con el cual se celebraba o asistía a una misa o una ceremonia eclesiástica, siendo el más solemne que existía en la parroquia.

Constaba de una casulla dorada con capa pluvial del mismo color, la cual sólo era utilizada en la antigua liturgia preconciliar en: misas pontificales, procesiones y bendiciones con el Santísimo Sacramento en la custodia, Jueves Eucarísticos, Jueves de Minerva, Jueves Santo, ejercicios o en el antiguo canto solemne del Te Deum.

Los otros dos elementos de la terna eran las dalmáticas doradas para los dos ministros asistentes. Asimismo, se incluía en el terno como parte de la capa, el Paño humeral o velo de hombros (paño de respeto) con el cual se tomaba y sujetaba la custodia, sin tocarla con las manos, para las procesiones y bendiciones solemnes.

En Lobatera, y como pieza única que se conserva de este tipo de terno si bien con deterioros notables, es la capa pluvial (recibió esta denominación por cuanto su forma procede de la lacerna o capa que utilizaron los romanos para resguardarse de la lluvia).

De una valoración artística excepcional en la historia local, a la fecha, se desconoce su proceso de adquisición exacto y es, con probabilidad, una pieza única en el Táchira.

En el Inventario eclesiástico de enero de 1927, no se encuentra descrita, por lo que se presume que fue adquirida, junto con las dos dalmáticas, durante el ministerio parroquial de Monseñor Manuel García Guerrero (1943-1984) y en una fecha anterior a las reformas litúrgicas del Concilio Vaticano II (1962-1965).

Esta capa pluvial, es una pieza textil con forma semicircular abierta por delante, se colocaba sobre los hombros y quedaba cerrada en la parte delantera. En las medallas ornamentales doradas que ocultan los broches metálicos o fíbulas que permitían cerrar la capa a la altura del pecho, se encuentra la inscripción sobre el origen y procedencia de la capa. Así, se conoce que fue diseñada y confeccionada en los talleres de la fábrica “Ornamentos de Iglesia El Espíritu Santo” de J. Burillo, Valencia, España.

La obra, por sus características específicas de ornamentación como lo son los nichos góticos con doselete, las figuras angélicas y la vestidura de los santos así como por la técnica de los brocados, se puede clasificar como una reproducción historicista exacta de las capas pluviales elaboradas en la época de transición del Gótico al Renacimiento (siglo XV-XVI) predominantemente en la región norte de Europa, en Inglaterra, Bélgica y los Países Bajos (Holanda).

De allí que el diseño de esta capa reciba el nombre técnico-artístico de Opus anglicum. No obstante, en España podemos observar a través de una de las obras pictóricas maestras del Greco (Toledo, 1586), denominada El entierro del Señor de Orgaz, en las vestiduras litúrgicas que porta San Agustín, una capa pluvial bordada y decorada con marcada similitud a la capa pluvial de Lobatera.

La capa, en su superficie superior o exterior es de tela de seda dorada y en su interior lo conforma una guarnición roja o grana. La cenefa, elaborada toda en la técnica del brocado, está hecha sobre una base de tafetán con hilos metálicos dorados, sedas de colores con predominio de las sedas amarillas, de plata y de oro, con las formas de la decoración renacentista a lo romano, con clásicos roleos vegetales. La parte de la capa que no conforma la cenefa, es de damasco en seda de hilos de oro con suaves figuras romboidales en red. 




La cenefa se extiende desde la parte superior hasta los extremos. De 26 cm de ancho, en ella fueron representados, al natural con una precisión y definición artesanal artística, las figuras de: serafines de seis alas, en la zona correspondiente al cuello y en los extremos, y cuatro capilletas de estilo gótico con santos en ambos laterales y en el siguiente orden. Lateral derecho: San Pedro Apóstol y San Juan Evangelista; lateral izquierdo: San Pablo Apóstol y San Juan Bautista, todo enmarcado en roleos de acanto.



Por la espalda, pende del filo de la cenefa el denominado capillo o escudo, siendo un paño de tipo apuntado u ojival, de 63 cm de altura y desplegable.

Presenta un rico brocatel de oro, plata, grana y seda amarilla bordada así como una pasamanería elaborada en hilos de oro. Contiene en su centro, bajo una triple arcada con doseletes góticos y una cinta flotante con inscripciones en latín que le identifican, la imagen con ornamentos y atributos regios del norte de Europa (corona cerrada sin gorro y cetro flordelisados ambos), de la Santísima Trinidad.




El avanzado estado de deterioro actual de de la capa, aconseja a futuro garantizar unas condiciones de conservación y de exposición específicas que sólo se pueden lograr si quedan custodiadas y expuestas en un no descartable Museo de Historia Eclesiástica de Lobatera -planteamiento en extremo utópico, para una sociedad en extremo mnemocida-




Allí, las condiciones para su exposición, ordenadas según las técnicas museísticas y un diseño específico de sistema expositivo, permitiría contemplar la antigua capa pluvial de pontificar de la Iglesia de Lobatera y sus dalmáticas, en vertical y en visión panorámica para percibirlas desde distintos puntos de vista, y así prolongar su existencia y permitir el conocimiento de este valioso arte textil religioso de épocas pasadas.



Es de acortar como, una capa pluvial idéntica a la aquí descrita, ha sido observada en agosto de 2005, recubriendo la imagen de San Jerónimo, en la capilla del mismo nombre, conocida como la Capilla de San Jeronimito, frente a la plazuela de San Francisco (cerca de la ex garita de San Lázaro y la antigua estación de Morelos, Candelaria 2, esquina con Congreso de la Unión) en Ciudad de México, D. F. (México).





Prof. Samir A. Sánchez

Enseña Historia del Arte en la Universidad Católica del Táchira, San Cristóbal, Venezuela