lunes, 12 de mayo de 2014

Dr. Asisclo Bustamante: Virtus et litterae... Virtud y letras en el primer rector tachirense de la Universidad de Los Andes | Asisclo Bustamante, PhD: Virtus et Litterae... Virtue with Letters of the First Tachiran Rector of the University of Los Andes (Mérida-Venezuela)








Un desconocido en la historia tachirense
En épocas de crisis sociales, los principios fundamentales que formaron a una región y a una nación, se relegan, se etiquetan -por conveniencia- como 'reaccionarios' y se olvidan. De ahí la necesidad de traer del pasado las figuras señeras que dieron forma y consistencia a las nociones esenciales sobre las cuales descansan los cimientos no-visibles de nuestra sociedad.
Proyecto Experiencia Arte, con la idea de ser también una fuente de información sobre la herencia cultural intangible dejada por grandes pensadores, inicia una serie de publicaciones dedicadas a los Valores Humanos tachirenses.
Una breve biografía así como extractos claves de su obra, son presentados como una forma de resarcir la poca o nula atención que se le presta a la lectura y estudio del pensamiento de los fundadores del Táchira moderno.
La vida del sabio Asisclo Bustamante, un hombre del siglo XIX, es prácticamente desconocida. El escaso conocimiento que de él se tiene, no resulta un indicador acertado sobre sus méritos, sobre la integridad y verticalidad de su pensamiento, ni sobre la clave de su obra: nunca desasociar la educación y el desarrollo del pensamiento crítico, del proceso constructivo de un mundo democrático y moderno, frente a una sociedad que no superaba el atavismo del militarismo post-independentista venezolano.







Doctor Asisclo Bustamante (Lobatera, 1837- Mérida, 1901). Retrato en óleo sobre tela, 67,8 x 56 cm. Pintado por S. E. José Humberto Cardenal Quintero, en 1944. Se encuentra en la Galería de Fundadores y Rectores de la Universidad de Los Andes  (Foto: Universidad de Los Andes, Secretaría, Mérida, 2014, reproducción con fines didácticos).





Firma autógrafa del Dr. Asisclo Bustamante, en ejercicio de sus funciones como Secretario General de Gobierno del Estado Soberano del Táchira, en 1880, refrendando la firma del Presidente Provisorio del Estado, el Dr. Arístides Garbiras (Archivo General del Estado Táchira, Decretos y decisiones de Gobierno, tomo III, 1880, Palacio de los Leones, San Cristóbal. Foto: Samir Sánchez, 2016).



Sumario: Un desconocido en la historia tachirense; 1. Muere el Rector de la Universidad de Los Andes; 2. Sus primeros años; 3. Virtus et litterae... Virtud y letras, y una obra silenciosa; 4. Semblanza del Dr. Asisclo Bustamante; 5. Un cenotafio en su tierra natal. Créditos de fotografía.


1. Muere el Rector de la Universidad de Los Andes
El Dr. Emilio Constantino Guerrero, luego de haber asistido a las exequias del Dr. Asisclo Bustamente, en la ciudad de Mérida, escribió:
«El 7 de diciembre de 1901, la Universidad vistió de gasas fúnebres, las cátedras callaron por un momento sus elocuentes lecciones y la numerosa juventud que en aquellas cristalinas fuentes bebía el saber, rodeó silenciosa y triste un cadáver que era conducido a la última morada./Un sentimiento de veneración hacia el ilustre muerto, se notaba en todos los circunstantes./Cierto mutismo excepcional caracterizaba aquel convoy. No se discutía entre los acompañantes, como en los entierros de los grandes creadores de la ciencia, ni se hacían apasionados elogios o depresiones hirientes, como ante el féretro de los jefes de partido: aquella urna parecía contener los despojos mortales de uno de esos hombres que pasan la vida sencilla y apaciblemente, pero en medio de la general estimación que sabe conquistarse el propio mérito…/En verdad, el Rector de aquel ilustre centro del saber, el modesto y virtuoso sabio cuyo nombre encabeza estas líneas, había muerto./Una hepatitis aguda apagó aquella existencia, que había ardido para la verdad, para la honradez, para el bien./La Patria perdía un hombre digno; las aulas un maestro sabio; el hogar, un padre amoroso; la tierra de su cuna, un hijo ilustre». 

2. Sus primeros años
El Dr. Asisclo Bustamante, nació el 17 de noviembre de 1837 en la población de Lobatera (Estado Táchira-Venezuela).


Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, fachada para 1900, Lobatera (Foto: Carlos Alviárez Sarmiento, 2002)

Bautizado en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de su pueblo natal, en la misma pila bautismal donde -cuarenta y siete años después- sería bautizado Mons. Acacio de la Trinidad Chacón Guerra [1884-1978], primer tachirense en alcanzar la dignidad y el palio arzobispal como Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de la provincia eclesiástica de Mérida en Venezuela. Con las aguas lustrales, le fue impuesto el cristiano nombre de José Asisclo del Carmen. Fueron sus padres Eustoquio Bustamante y Visitación Rosales y sus abuelos paternos, José Nicolás Bustamante y Eleuteria Cárdenas. Sus abuelos maternos Vicente Rosales y Florentina Medina.

Sobre su abuelo paterno, se conoce su firma y rúbrica, de trazo legible y caligráfico, en documento de compra-venta de fecha 6 de agosto de 1804. En el mismo se certificaba la compra que hacía a Mateo Medina, de un amplio terreno con casa de teja, trapiche, cañaverales y platanales, en el sitio de El Cabuyal (o La Hacienda), en las inmediaciones de la población de Lobatera (Registro de Escrituras y Tratos Públicos de la Parroquia de Lobatera que pasan ante el Teniente de Justicia Mayor José Joaquín Pérez, Tomo III, 1801-1805, Registro Subalterno del Municipio Lobatera).




Firma y rúbrica de José Nicolás Bustamante, abuelo paterno del Dr. Asisclo Bustamante. Junto a la misma, la firma de Ceferino Hernández, quien ejercìa las funciones de maestro de la escuela primaria de Lobatera, para la fecha  (Foto: Samir Sánchez, Registro Público Subalterno del Municipio Lobatera, tomo III, años 1801-1805, reproducción con fines didácticos).

El Dr. Asisclo Bustamante, realizó sus primeros estudios en los bancos escolares de la escuela primaria de Lobatera, creada por el reconocido prócer independentista el Presbítero Bachiller Pedro José Casanova en 1803, y cuyo maestro era pagado con el aporte de los hermanos de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Esa pasión por la educación y formación de las nuevas generaciones, le vino de la familia Bustamante, por cuanto la escuela parroquial funcionaba en un amplio salón -que hacía esquina con dos calles principales- de la casa de sus abuelos paternos.

 

Firma y rúbrica del Presbístero Bachiller Pedro José Casanova (Lobatera, mediados del siglo XVIII-Lobatera, 1833) en documento del año 1803. Foto: Samir Sánchez, Registro Público Subalterno del Municipio Lobatera, tomo III, años 1801-1805, reproducción con fines didácticos.
Por ello, motivado por el maestro Pedro Tomás Vivas, preceptor para 1844 y el párroco de la época, el Padre José Amando Pérez, quien impartía las clases de religión y gramática castellana, se interesó desde temprana edad en el conocimiento de la filosofía, la teología y la cultura clásica así como en los principios más humanistas de virtud y letras a través de la lectura de la Ratio atque Institutio Studiorum Societatis Iesu (libro que conservó siempre en su biblioteca, según lo constató el Dr. Emilio Constantino Guerrero, en visita que le hiciera, como estudiante, al Dr. Bustamante, en su casa en 1897 en compañía de los estudiantes Gonzalo Bernal y Víctor Manuel Ramírez) o pedagogía de la Compañía de Jesús, aconsejada por sus maestros. El Dr. Bustamante entendió la virtud  como la práctica de un paradigma o modelo ejemplar y las letras como el cultivo de la inteligencia creadora.
3. Virtus et litterae... Virtud y letras, y una obra silenciosa

Luego del trágico terremoto que destruyó a Lobatera, el 26 de febrero de 1849, sus padres emigraron a la ciudad de San Cristóbal, donde continuó sus estudios, junto con su hermano Juan de Dios Bustamante, inscribiéndose en el Colegio San Agustín.
Una vez obtenido su Bachillerato en Filosofía, en mayo de 1860, se inicia como estudiante de la Universidad de Mérida, primero en la Facultad de Ciencias Eclesiásticas donde cursa diversas asignaturas como cánones, Lugares teológicos, Instituciones e Historia Eclesiástica, y luego de 1864 en la carrera de Derecho, teniendo como compañero de estudios a Santiago Briceño, quien sería el primer presidente del Colegio de Abogados del Estado Táchira, creado el 5 de julio de 1900.


Asisclo Bustamante interrumpe sus estudios universitarios en varias oportunidades para regresar al Táchira, especialmente en 1869, cuando retorna por contundentes razones familiares: el asesinato de sus padres y un hermano.


Así, y orientados por la formación recibida en el hogar, resumida en parte en los viejos refranes castellanos que recitaba la madre sobre los niños que no se corregían desde su infancia: «Árbol que nace torcido, nunca su rama endereza./Pues hace naturaleza del vicio que lo ha torcido», los hermanos Juan de Dios y Asisclo Bustamante, se dedican a la educación primaria en el ejercicio de la docencia y, en noviembre de 1864, fundan una Escuela de Educación e Instrucción en Táriba y luego en Capacho, lugar donde tendrían como alumno al joven Cipriano Castro, futuro Presidente de los Estados Unidos de Venezuela (1899-1908).
En 1870, en una época cuando publicar obras en la provincia resultaba una empresa en extremo difícil, conjuntamente con Juan de Dios, presenta sus libros como el «Compendio de Gramática Castellana para uso de las escuelas del Táchira y del Norte de Santander», y en 1873 «Lecciones de Sistema Métrico Decimal» y «Compendio de la Constitución Nacional»
Caracterizado por su vida disciplinada y austera, era el Vir marmoreus republicano que describiera Cicerón o el Catón prematuro de la oratoria de El Libertador, ya casado y con una única hija de nombre Bárbara, el Dr. Asisclo Bustamante no desiste de sus estudios universitarios y los continúa. Obteniendo, en 1872, el título de Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Mérida, y seguidamente el grado de doctor en Derecho. 
Regresa a trabajar al Táchira. Se conoce -por el acta de instalación y bendición del Hospital San Juan de Dios de la ciudad de San Cristóbal, el 20 de enero de 1874- que residía en la capital del Estado, por cuanto es mencionado en el referido documento como "Protector" del hospital, junto con su hermano Juan de Dios Bustamente. El el 16 de abril de 1876, se distingue como abogado y como profesor fundador y Vicerrector del Colegio Nacional de Varones de Segunda Categoría de San Cristóbal, origen del prestigioso Liceo Simón Bolívar, hasta mayo de 1881 cuando es sustituido por Núñez Gómez.
Al autorizar a un pariente para la venta de la casa paterna en Lobatera, reconstruida después del terremoto del 18 de mayo de 1875, fija como condición, en una de las cláusulas del documento, que se mantenga para uso de la Escuela de Primeras Letras de Lobatera, el amplio espacio del antiguo salón de clases (actual esquina nororiental del cruce de la calle 6 o de Bermúdez con la carrera 5 o de Urdaneta). Así, este espacio sirvió ininterrumpidamente como escuela, hasta principios de los años 30 del siglo XX.


Esquina de la carrera 5 o de Urdaneta con calle 6 o de Bermúdez, con las ruinas (para 1999) del salón y puerta de ingreso, de la antigua Escuela de Primeras Letras de Lobatera, y lugar donde estuvo emplazada la casa natal del Dr. Asisclo Bustamante (Foto: Antonio Enríquez, 1999).

Por un acta, publicada por la Imprenta Oficial del Estado Táchira, en 1880, se conoce que el Dr. Asisclo Bustamente junto con su hermano el Bachiller Juan de Dios Bustamante y el Presbítero Bachiller Gabriel Gómez párroco de la Villa de Lobatera, formaron parte del grupo de profesores y ex-estudiantes tachirenses de la Universidad de Mérida quienes, el 17 de junio, presididos por Mons. Acevedo Vicario Capitular de la Villa de San Cristóbal, se reunieron en la casa cural de San Pedro de Capacho (Independencia) para rendir un homenaje de recuerdo y gratitud a la Ilustre Universidad emetirense.

Asimismo, para 1880, ejerció los cargos de Juez Superior del Estado y de Secretario General de Gobierno del Estado Táchira (Archivo General del Estado Táchira, año 1880, tomo IX).
 
Para fines del siglo XIX, las escisiones y odios banderizos, convulsionaron el orden y la convivencia social en el Táchira. Facciones de conservadores y liberales, que intentaban mantener el poder local así como los privilegios políticos o económicos que daba la complicidad con el poder central de Caracas, a través de los Delegados Nacionales que enviaba el Presidente Guzmán Blanco, daban origen a un constante estado de llamamiento a las armas, ante los sucesivos asaltos y saqueos a las poblaciones del interior del Estado. 
Como ejemplo de ello, se tiene que en enero de 1887, fuerzas conservadoras de Capacho Nuevo (Independencia) atacaron al pueblo de Borotá (parroquia Constitución del Municipio Lobatera) y lo saquearon; semanas después otro grupo armado de Capacho Nuevo, sumado a un grupo de conservadores tachirenses que provenían de la frontera colombiana, donde se encontraban exiliados, capturó al pueblo de Lobatera, saqueándolo por igual.
Esta situación, tan diferente y opuesta a la calma y tranquilidad que requiere la paciente y continua educación de la mente y el espíritu de una sociedad, le hizo tomar la determinación de regresar a residenciarse en la ciudad de Mérida en 1887, iniciando su carrera como catedrático de la Universidad de Los Andes, en 1888.
Así, el 11 de marzo de 1888 era electo Vicepresidente de la Facultad de Ciencias Políticas (Derecho) de la Universidad de Mérida y luego ascendería a la presidencia de la Facultad en 1897. Preside y organiza por igual la Junta de Rescate y Auxilio a los afectados de la parroquia El Llano, de Mérida, por el terremoto de Los Andes, de 1894. En 1895, por igual, es miembro de la Junta Pro-reconstrucción de la Catedral Metropolitana de Mérida.
Al Dr. Asisclo Bustamante, le correspondió dar el discurso de orden el 27 de octubre de 1889 cuando se inauguró la Biblioteca de la Universidad de Los Andes, siendo uno de los profesores que donó libros para la conformación de la misma, la cual en sus inicios alcanzó a contar con 1.436 volúmenes.
Ejerció por igual funciones de representación política para 1900, cuando es electo por el Cuerpo Superior Electoral del Estado Mérida, como diputado, conjuntamente con el Dr. Ángel María Godoy, a la Asamblea Nacional Constituyente y marcha a Caracas a cumplir la misión encomendada en representación del Estado Mérida.
El 19 de abril de 1901, luego que el Ejecutivo Federal presidido por su antiguo alumno, el General Cipriano Castro,  haciendo uso de la prerrogativa que le daba la ley universitaria guzmancista de 1883, lo designara, asumía el cargo de Rector de la Universidad de Los Andes el Dr. Asisclo Bustamante, siendo el primer tachirense en ocupar tan alta posición en la academia emeritense. 
El ilustre historiador tachirense, Dr. Ramón J. Velásquez, refiere que el Dr. Bustamante mantuvo con el Presidente Castro, un interesante epistolario, con un considerable número de consejos al nuevo gobernante, sobre la forma más justa del ejercicio del gobierno para todos, en paz y concordia cristiana, según las orientaciones del antiguo maestro.
Asimismo, el Dr. Bustamante se mantuvo al frente de la Facultad de Ciencias Filosóficas de la Universidad de Los Andes, como presidente, cargo que ostentaba antes de ser designado rector. 
Fue efímera la actuación del Dr. Asisclo Bustamante al frente de los destinos de la Universidad de Los Andes, en el ejercicio del Rectorado. Falleció en su casa de Mérida, llamada «Quinta Santa Bárbara», el 6 de diciembre de 1901 a causa de una hepatitis aguda. En palabras del Dr. Emilio Constantino Guerrero, al referir la muerte del Dr. Bustamante, evoca en 1905: «Como Rector de la Universidad de Los Andes, le sorprendió la muerte como el ocaso al sol, regando luz, difundiendo ideas». Antecedió en el cargo de Rector al Dr. Pedro de Jesús Godoy Trujillo (1900-1901) y tuvo como sucesor al Dr. Juan Nepomuceno Pagés Monsant (1901-1909).

4. Semblanza del Dr. Asisclo Bustamante
El Dr. Juvenal Anzola (en 1912), lo recuerda: 


«No fue militar el Doctor Bustamante, pero un hombre de su temple se vio en el caso de servir en una de nuestras guerras la Jefatura del Estado Mayor de un ejército, y en un combate cayó prisionero el cabecilla de los que asesinaron a sus padres, y al verlo comparecer a su presencia, se tapó el rostro y profirió con autoridad a los que lo traían, estas palabras: 'llévenselo, que no sepa donde está, antes de que me tiente la venganza'./Hombre de tales convicciones, debía ser lo que fue: espíritu que no tuvo vacilaciones; apóstol que cultivó inteligencias; ciudad en la que magnificó los afectos del hogar y el culto de la patria». 
Sobre el asesinato de los padres del Dr. Asisclo Bustamente, ocurrido el 28 de mayo de 1869, se tiene que fue un hecho circunstancial de un movimiento armado de exiliados que, ingresando a Venezuela por Cúcuta (Colombia), intentaba derrocar a las autoridades del gobierno regional de la sección Táchira del Estado de Los Andes. 
Este movimiento, en palabras del General Francisco Alvarado, parecía tener la aprobación de gran parte de los pueblos del Táchira, pero el asesinato, conocido como de «Buena Vista», generó un repudio contra los alzados en armas y el movimiento fracasó al no contar con ningún apoyo en los pueblos tachirenses por los que pasó hasta llegar a La Grita donde fueron derrotados. 
«Buena Vista» era un caserío fronterizo próximo a San Antonio del Táchira, allí tenía una pequeña hacienda la familia Bustamante Rosales, de Lobatera. El crimen cometido, al cual hace referencia el Dr. Anzola, fue narrado por el General Francisco Alvarado, en sus memorias en la siguiente forma: 
«Pero ¿cómo fue lo ocurrido en ‘Buena Vista’, que tanto iría a desprestigiar el movimiento revolucionario? Una guerrilla de los invasores llegó a la casa del señor Eustaquio Bustamante y bajo el pretexto de solicitar armas, allanó la casa en horas avanzadas de la noche. Un joven de la casa creyó que eran ladrones y salió a hacerle frente al grupo. Al encontrarse con el oficial que mandaba la guerrilla avanzó para quitarle la carabina, agarrados a ella dieron en tierra y cuando esto sucedía llegó el resto de la gente e hizo fuego contra el joven Bustamante que cayó muerto; salió el padre en defensa del hijo y los invasores ofuscados y enardecidos hicieron otra descarga cayendo el señor Bustamante también muerto y su señora herida por un proyectil. Este acontecimiento, funesto y desgraciado debió causar la condenación de los invasores y de la revolución. El que mandaba esta guerrilla […] de nombre Ángel Román, era de buena presencia, pero de funesta celebridad, cruel y sanguinario».


El nombre del hermano menor del Dr. Asisclo Bustamante, asesinado en Buena Vista, era Fernando y la anciana madre, falleció poco después como consecuencia de las heridas.



Cenotafio del Generalísimo Francisco de Miranda, en el Panteón Nacional, Caracas, Venezuela (Foto: Wikipedia, 2014, reproducción con fines didácticos).


5. Un cenotafio en su tierra natal
Los restos del Dr. Asisclo Bustamante, deben encontrarse en una olvidada tumba del Cementerio Municipal de la ciudad de Mérida (Estado Mérida).
El único homenaje de reconocimiento que ha recibido en el Estado Táchira, se dio el 16 de septiembre de 1912 cuando el Ejecutivo Nacional creó dos escuelas federales en la ciudad de San Cristóbal. La primera de varones, llamada Escuela Federal Graduada Villafañe, y la segunda, de niñas, llamada Escuela Federal Graduada Bustamante, actual Grupo Escolar Bustamante. No obstante que el legado de rectitud y personalidad del Dr. Asisclo Bustamante, lo haya convertido en uno de los ilustres tachirenses del siglo XIX, que cultivaron los valores inherentes a las virtudes republicanas y cívicas.
Por ello, y como inscripción para el cenotafio que la gratitud de un pueblo y de un Estado, deberían levantarle en su tierra natal, Lobatera, en la Capilla del Humilladero considerada como Panteón de Lobaterenses Ilustres -por reposar allí las cenizas de hijos de Lobatera, célebres- quedan las palabras de otro ilustre tachirense, el Dr. Emilio Constantino Guerrero:
«Con su muerte, la Patria perdió un hombre digno; las aulas un maestro sabio; el hogar, un padre amoroso; la tierra de su cuna, un hijo ilustre».




Capilla del Humilladero, Lobatera (entrada sur). Las antiguas casas de aleros, puertas y ventanales de madera, y teja española, ya desaparecieron (Foto: Cristian Sánchez, 1996).



Créditos  de fotografía | Credit: Images courtesy of  

Proyecto ExpArt quiere dar las gracias a los amigos e instituciones por permitir la reproducción de sus fotografías con lo cual han contribuido a la realización del presente estudio.



Universidad de Los Andes, Secretaría, Mérida
Grupo Escolar «Bustamante», La Ermita, San Cristóbal
T. S. U. Sigrid Márquez Poleo 
Cristian Sánchez
Carlos Alviárez Sarmiento
Darío Hurtado
Antonio Enríquez
Wikipedia 2014

Bibliografía
Libro IV de Bautismos, Partida 3.949, 1837-1843, Archivo eclesiástico de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, partida de fecha 17 de noviembre de 1837. Lobatera, Estado Táchira; Libro de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Lobatera, Años 1774-1850, p. 95, Archivo Parroquial eclesiástico de Lobatera; ALVARADO, Francisco, Memorias de un tachirense del siglo XIX, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, N° 14, Caracas, 1961, p. 141; ANZOLA, Juvenal, De Caracas a San Cristóbal, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, N° xx, edición facsimilar de la edición de 1913, Caracas, 1981, p. 153; Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1995, p. 77; CHALBAUD CARDONA, Eloy, Historia de la Universidad de Los Andes, Ediciones del Rectorado de la Universidad de Los Andes, 1982, p. 156; FEBRES CORDERO, Tulio, Obras completas, Archivo de Historia y Variedades, tomo III, San Cristóbal, 1991, pp. 129-131; DÍAZ MANTILLA, S. Escritores y poetas del Táchira, Tipografía Taller Gráfico, San Cristóbal, 1938, p. 128; GUERRERO, Emilio Constantino, El Táchira físico, político e ilustrado, Editorial Cecilio Acosta, Caracas, 1943, p. 201 y ss.; Libro Amarillo de la República de Venezuela, Ministerio de Relaciones Exteriores, Informe al Congreso Nacional, Caracas, 1860; Pinceles y pinturas (Galería de retratos del Rectorado), publicación homenaje de la IULA a la memoria de Su Eminencia José Humberto Cardenal Quintero en el Centenario de su nacimiento, Archivo Histórico de la ULA, colección la ULA y su Historia, Nº 2, Universidad de Los Andes, Secretaría, Mérida, marzo de 2003; RANGEL LAMUS, Amenodoro, El Liceo Simón Bolívar, maestros y alumnos cuentan su historia, 1968, p. 188; Registro Público Principal del Estado Táchira, tomo de Documentos, 1873-1876, San Cristóbal; MOLINA, Pedro María, La Universidad y sus libros, Breve historia de la Biblioteca de la Universidad de Los Andes, Boletín del Archivo Histórico, año 8, Enero-Junio 2009, Nº 13.Mérida, pp. 73-86; MUÑÓZ, Arturo Guillermo, El Táchira fronterizo: el aislamiento regional y la integración nacional en el caso de Los Andes, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, N° xx, Caracas, 1981, p. 78; TOSTA, Virgilio, Historia de Barinas, 1864-1892, Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1989, p. 359; VELÁSQUEZ, Ramón J., Siete días, fragmentos de una larga y complicada historia (los hechos del 9 de diciembre de 1908 que derrocaron a Castro), Diario El Universal, Caracas, 21 de diciembre de 2008; VELÁSQUEZ, Ramón J. “Un Rector le da consejos a Castro” en VELÁSQUEZ, Ramón J., Memorias de Venezuela, Ediciones Centauro, Caracas, 1990, pp. 265-267.

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Acerca del autor

Samir A. Sánchez es profesor de Historia del Arte y Métodos de Investigación en la Universidad Católica del Táchira (San Cristóbal - Venezuela). Es autor, entre otras publicaciones, de San Cristóbal Urbs quadrata (2003) y Mors Memoriæ o la Extinción de la memoria (2011).

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