lunes, 2 de junio de 2014

El plano de Lobatera. Un tesoro de la cartografía tachirense del XIX | The Lobatera Old Map, One of Tachiran Cartographical Treasures of 19th Century









«Vade, Liber, verbisque meis loca grata saluta - Marcha, libro mío, y saluda de mi parte aquellos gratos lugares». Ovidio (Tristia, Liber I, 15)



In memoriam

P. Hermann González Oropeza, s.j. 
(Carora, 1922 - Caracas, 1998)





«Lobatera es tierra de entraña materna que recoge en sí el abolengo de toda esa historia antigua porque de su seno fueron peregrinando los hombres que echaron a andar los otros pueblos circunvecinos. 

Sus habitantes de ayer yacen en el osario de los tiempos, sus habitantes de hoy se cobijan en sus muros amparadores y le dan palpitación de vida, sus habitentes del mañana han de continuar la admirable historia de este lugar».  

Lucas Guillermo Castillo Lara (1982)




Una historia accidentada
Esta obra cartográfica del siglo XIX, único ejemplar de producción tachirense que se conserva en su género, sobrevivió a un prolongado periplo que se inició desde sus mismos orígenes. 

Plano del urbanismo de Lobatera, para 1774 (plano urbano con reconstrucción de época o reconstruido con base en fuentes documentales del siglo XVIII y copiando el estilo de los planos y grafía de la época española en América).


La misma fue pintada y demarcada por la paciente mano de un artesano y pintor, en la Villa de Lobatera (fundada en 1593) y capital del antiguo cantón (nombre dado en el texto constitucional de 1830 a los partidos capitulares de la época colonial española y equivalente al actual municipio) de Lobatera, entre los años 1835-1836.



Don Pedro de Torres Vera, Fundador de Lobatera en 1593. Acrílico sobre lienzo, 55 x 46 cm, obra del pintor José Gregorio León Duque. Lobatera  17 de abril de 2015. Es el primer retrato historiado que se realiza del fundador de Lobatera, quien nació en La Ventosa (actual Ventosa de la Cuesta, Valladolid – España) a mediados del siglo XVI y falleció en Lobatera, en 1610  Foto: Darío Hurtado, 2015.
Es enviada al Congreso Nacional en Caracas, en 1837, por petición de este órgano deliberativo cuando era discutido –para efectos de su aprobación definitiva- el tratado internacional de Límites con Colombia, acordado por ambas naciones el 14 de diciembre de 1833. 
El objetivo del Congreso era conocer y estudiar el trazado de la línea curva reconocida como frontera a la cual hacía referencia el artículo 27º del referido tratado. La misma estaba formada por la cuña territorial que se adentraba más allá de la margen oriental (corriente abajo) del río Pamplonita, y en contienda, de la antigua Gobernación-presidio de San Faustino de los Ríos. 
El plano, ilustrado y clasificado como: «Pieza segunda del expediente letra A, 1837, número 4, de la Cámara de Representantes», fue consignado como parte de los alegatos documentales de Venezuela ante una comisión arbitral española en 1883, la cual tenía por encargo definir las secciones que demarcarían la línea fronteriza con Colombia.



Quedó olvidado -junto con otros expedientes o legajos- por los comisionados venezolanos, luego de haberse emitido la sentencia arbitral dictada por la Corona de España el 16 de marzo de 1891. 


Si bien, permaneció a buen resguardo primero en los archivos del Palacio Real (o Palacio de Oriente) y desde 1900, en una de las salas de los archivos cancillerescos del Palacio de Santa Cruz en Madrid, hasta 1977 cuando es entregado por el Estado español al Estado venezolano, a partir de gestiones diplomáticas que hicieran eximios historiadores venezolanos y españoles, quienes habían re-descubierto en 1972, los antiguos legajos y planos.
Actualmente está en la Dirección de Archivo y Biblioteca, sección Fronteras, de la Mapoteca de la Casa Amarilla, sede de la Cancillería, en Caracas. 


Por igual, trascendiendo  su naturaleza documental topográfica y geográfica, este plano cartográfico permanece -en el presente- como huella y testimonio del arte y del pasado histórico de una región y de un país.

Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).



Descripción o analítica del plano
La cartografía tachirense que se conserva desde el punto de vista histórico, es escasa. Se inicia con las coloniales y esquematizadas cartas de ejidos, baldíos o jurisdicciones territoriales, del siglo XVII –elaboradas con pluma de cálamo- que se conservan en legajos de la sección conocida como «Archivo Histórico de La Grita» (Registro Público Principal del Estado Táchira, San Cristóbal) y finaliza con los trazos de marcada ortogonalidad, presentes en los planos producidos por una sociedad urbana, como los de la ciudad de San Cristóbal, de 1883 y de 1905.



Plano cartográfico de 1790 (aproximadamente) para la Secretaría del Despacho de Estado de la Corona de España, en Madrid. En la sección superior izquierda (derecha del observador) se identifican las partes occidentales y orientales, respectivamente, de las jurisdicciones de la Provincia de Maracaibo, en la Capitanía General de Venezuela y del Virreinato del Nuevo Reino de Granada. El plano fue titulado Geographica particular detallada que comprende las Ciudades, Villas, Parroquias y demás poblaciones/entre Santa Fé de Bogotá y las provincias/de Maracaybo y Santa Marta

La carta contiene las primeras referencias topográficas de los pueblos y lugares que posteriormente fueron ilustrados  en el plano de Lobatera, de 1837 como Lobatera, puerto y bodega, Mulata, Guásimos, San Antonio, San Faustino, Cúcuta (San Luis), San José de Cúcuta y San Cristóbal, entre otros. Servicio Catográfico del Ejército Español, Cartoteca Histórica, Sala de Exposiciones Permanente, Madrid (Foto: Samir Sánchez, 1997, reproducción con fines didácticos).


En el caso en estudio, el Plano de Lobatera de 1837 –sui generis y de carácter referencial- fue elaborado a partir de trazos manuscritos con coloramiento, sobre un soporte de papel (de probable origen lignario) de 50 x 30 cm (medidas aproximadas por escala).
Su estado de conservación es aceptable si bien presenta fracturas y varias secciones con pérdida de papel, en los filos. Asimismo, se observa quebradizo en la línea de los dobleces causados por los diferentes plegados a los cuales fue sometido el plano a través del tiempo.
Contiene un vívido juego de luces y sombras pintadas con colores al natural, que permiten representar formas y aspectos reales del terreno, un verdadero paisaje geográfico. Ejemplo de esto se tiene el uso de un verde intenso, para las selvas; el ocre claro, para los desiertos de altura o el amarillo matizado para los páramos.
Así el anónimo cartógrafo, desde una proyección idealizada sobre un plano bidimensional, articulaba el lenguaje propio de su disciplina con el espacio real, incluyendo elementos integrados y nuevos en la cartografía histórica tachirense, si bien éstos eran de antigua data ya que los mismos se originaron en el arte cartográfico de los atlas grabados e iluminados del siglo XVI en Europa.
Estos son:
Elementos compositivos
(a)    La perspectiva u orientación de la visual que tendría el observador del plano con respecto al terreno real, es en sentido de lectura este-oeste (práctica del siglo XVI como es el caso del plano fundacional de la ciudad de San Juan de la Frontera, en Argentina, de 1562). No obstante esta identificación, para personas ajenas al medio descrito resulta una dificultad y un reto para los geógrafos, por cuanto el autor omitió cualquier elemento indicador de las direcciones como la Rosa de los vientos o la tradicional flecha que señala el Norte geográfico.
(b) Conocimiento muy aproximado de la geografía real, en la imagen del territorio pintado.
(c)     Uso de colores naturales y simulación de texturas para los diferentes lugares o accidentes con sus respectivas leyendas, probablemente con el objetivo de hacer la carta más atractiva a los ojos de unos lectores que, residentes en la capital de la República, desconocían esta realidad geográfica.
(d)    Amplia vista a vuelo de pájaro de toda la jurisdicción territorial (que comprende la sumatoria del espacio geográfico de los actuales municipios Lobatera, Michelena y Ayacucho, del Estado Táchira) más el trazo fronterizo internacional, acordado en 1833 y el de nueva propuesta.
(e)    Reticulado urbano de la Villa de Lobatera con la antigua plaza mayor en forma rectángulo (reducida a un cuadrado perfecto en 1849 luego de la reordenación urbana derivada del terremoto de ese año).

Elementos adicionales
(a)    Una estrella de seis puntas ubicada en la parte superior del plano marca el Occidente o el Oeste, en el preciso lugar astronómico en el cual -desde Lobatera-, a la hora del ocaso, se ha observado por siglos el planeta Venus, denominado por los habitantes del pueblo: «el lucero del atardecer». Este elemento adicional, resulta la única evidencia de orientación geográfica y astronómica presente en el plano.


«El lucero del atardecer» ubicado en el poniente geográfico del plano. Asimismo se detalla la identificación del puerto de San Buenaventura, antiguo Puerto Real de San Faustino del siglo XVIII, en la margen oriental del río Zulia y próximo al lugar donde se le une el río Pamplonita. Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).

(b)    Perfiles de montañas, aislados árboles, detalles de sierras y cordilleras, caseríos, caminos, selvas indómitas.
(c)   Torreón o trinchera antigua con artillería conformada por cañones con cureñas de batalla, sin escudos o mamparas de protección.
(d)    Quebradas y ríos con la dirección de sus corrientes y magnitud de las mismas.
(e)    Figuras de viandantes o soldados, que nos permiten conocer y comprender el poder comercial y la importancia política que tuvo para la época, la población que ilustra.
Leyenda
En el extremo izquierdo (derecho del observador) de la carta-plano se colocó la leyenda que traducía, de números y letras en el plano a escritura, una considerable parte de topónimos y descripciones.
El tipo de letra de la leyenda fue la empleada en la región en el siglo XIX, denominada itálica encadenada y con escaso uso de abreviaturas.

Leyenda que se encuentra en la sección izquierda (derecha del observador) del Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).


Transcripción:
1.        Plaza y plan de Lobatera
2.        Camino de Mochileros
3.        Quebrada de la Parroquia

       [su actual denominación es La Molina]


4.        Quebrada

       [su actual denominación es Lobatera]
5.        Quebrada de Sn Juan
6.        Qbra La Colorada
7.        Qbra La Blanca
8.        Qbra La Urraca

       [su actual denominación es Uracá]
9.        Río de La Grita
10.   Juntas de los ríos Grita y Lobatera
11.   Tierra llana entre Lobatera y Lobaterita
12.   Quebrada y terrenos de Guaramito
13.   Quebrada La Chirirí
14.   Qbra de La Parada y terreno antes poblado
15.   Río Lobatera
16.   Llanos de Sn Juan
17.   Torreón o trinchera antigua pa recibir a los indios motilones
18.   Camino de la Parroquia
19.   Camino pa La Grita
20 á 22 Línea curva de que trata el Artículo 27 del Tratado de Límites
23 á 25 Camino nuevo que se abrirá desde los Llanos de Sa Juan hasta la nueva bodega.
Letras A, B, C, D, E, F, G, H, Nuevo lindero por donde se pretende extender la Línea curva del Artículo 27 del Tratado.

Copias
Se conoce una única copia o reproducción del plano, con modificaciones al original y data de 1884 cuando el Gobierno de Venezuela edita en Madrid un libro titulado: «Mapas para servir al estudio de la frontera entre Venezuela y Colombia», el cual fue publicado por Editores Sucesores de Rivadeneyra.
Para este texto, se encargó una copia del plano que se encontraba en los legajos del expediente presentado para el laudo arbitral, por los comisionados venezolanos. El arte gráfico se asignó a la Litografía Bravo, quien tenía sus talleres en la calle del Desengaño 14, en Madrid.
En su encargo, el dibujante -con nuevos datos aportados por alguno de los plenipotenciarios venezolanos- actuó con libertad pictórica y trasladó todos los elementos de la carta original pero con una visión más estilizada, y agregó nuevos. Ejemplo de ello se puede identificar la repetitiva forma cónica o aguda dada a las montañas, en toda la obra. 


Mapas para servir al estudio de la frontera entre Venezuela y Colombia, Editores Sucesores de Rivadeneyra, Madrid, 1884 (Foto: Google Book, 2013, reproducción con fines didácticos).

Otras modificaciones con respecto al original son:
1.    La copia fue titulada «PLANO ANTIGUO DE SAN FAUSTINO con la adición de las líneas Michelena y Codazzi».
2.     El plan de Lobatera es trazado sólo con nueve cuadras o manzanas cuando en el original cuenta con doce.
3.        A la leyenda o texto explicativo se le agregó más información sobre las líneas de frontera, como es el caso de los puntos 20 a 22, donde se amplía la información del original con el siguiente texto: «Línea curva según los antiguos vecinos y de que trata el artº 27 del tratado de límites entre Venezuela y la N. Granada».
4.        Se agregaron al texto comentarios sobre el trazado de la frontera hecho por el Plenipotenciario Don Santos Michelena y el Coronel Agustín Codazzi, en sus mapas de 1841.
5.        En la explicación del punto 10 del plano original (18 de la copia) se hace referencia al ya creado puerto de Guamas: «18. Camino de la parroquia á las Juntas de los ríos o Pto de Guamas».

Espacio, lugares e imágenes en dos tiempos


Lobatera

1. Plan y Plaza de Lobatera. Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).



Lobatera. En color amarillo, la superposición del plano urbano de 1837 sobre el plano actual. 

La población es capital del Municipio del mismo nombre, fundada en 1593. A 968 m.s.n.m., se levanta sobre una estructura geológica conformada por una terraza de abanico aluvial, formada a partir de una acumulación torrencial postglacial andina. La figura de  proa le viene dada por las dos corrientes de agua o quebradas que la definen a partir de escarpes de cantizal: la quebrada La Molina y la quebrada Lobatera  (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.300 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).


Panorámica del valle de Lobatera y vista de la población en sentido sur-norte, desde las estribaciones septentrionales del cerro de Gallineros, en la Fila de Los Letreros. El paisaje se corresponde con la orografía propia de la región geografíca denominada la Depresión del Táchira (Foto: Darío Hurtado, 2014).

Fotografía de 1931, tomada cerca del lugar donde se tomó la anterior foto panorámica. La carretera que une a las poblaciones de Lobatera y Borotá estaba recien abierta pero era utilizada por igual por los mercaderes y arrieros, como lo habían hecho durante siglos por los caminos reales (Foto: Darío Hurtado, 2010).


El Torreón
17. Torreón o trinchera antigua para recibir a los indios motilones. Plano de Lobatera, 1837. Diminutas figuras de íncolas, viandantes o soldados en el camino real que llevaba a los Llanos de San Juan (San Juan de Colón, Municipio Ayacucho) y espacio del actual emplazamiento del Cementerio Municipal de Lobatera, construido luego del terremoto de 1849, sobre las ruinas del torreón de la época española, motivo por el cual se denominó en sus inicios: Cementerio del Torreón

El torreón era una construcción fortificada y con batería, propia de los sistemas defensivos de las fortificaciones militares españolas de menor tamaño (como el fortín o la batería), de fines del siglo XVII. Única obra militar del período colonial, conocida en el Estado Táchira, servía para los vigías y de su estructura sólo quedan vestigios de uno de sus cimientos el cual se puede observar inmediato a la pared oriental del Cementerio Municipal, en el espacio contiguo al antiguo camino real. Esta obra, de mampostería, fue derribada en 1849 para construir el nuevo cementerio municipal. En el dibujo del plano se detallaron dos cañones con cureña de batalla, sin protección o mampara, que por la posición, uno apuntaba hacia el río y otro hacia el camino. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).

Vestigios de los cimientos del Torreón, con un ancho de una vara castellana (84 cm) en el Cementerio Municipal de Lobatera (Foto: Samir Sánchez, 2011).


Panorámica del Cementerio Municipal de Lobatera, que se levanta sobre el antiguo emplazamiento del Torreón de la época colonial española. Sistema militar artillado de defensa del pueblo, que resguardaba el camino real (que se observa transformado en un tramo de la Autopista San Cristóbal-La Fría) así como los escarpes de cantizal y torrenteras de la quebrada La Molina (antiguo río Lobatera). Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve central 1.100 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos.



Camino de Mochileros


2. Camino de Mochileros. Plano de Lobatera, 1837. El camino se iniciaba en el Humilladero de Lobatera (entrada sur del pueblo), seguía por las vegas de Zaragoza a ascender zigzagueante la montaña por Canoas, La Cuchilla y Llano Grande hasta el sitio de Mochileros, límite con el Resguardo de Guásimos (actual Palmira) y de allí descender a la Villa de San Cristóbal. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).

Camino de Mochileros en la actualidad, ampliado y convertido en carretera secundaria Lobatera-Zaragoza-Llano Grande (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve central 1.500 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).



Camino de La Grita


19. Camino de La Grita. Plano de Lobatera, 1837. El camino se iniciaba en la actual plaza Bolívar y en constante sentido este,  seguía asecendiendo desde allí por la calle 5 hasta la cumbre del cerro en la capilla de la Cruz, seguir por el Llano de los Apóstoles, Alto de los Veros, Llano Basto, Platanales, La Cumbre, Monte de Arcabuco y Puerta de Golpe, donde se unía al camino real que venía de la Villa de San Cristóbal y seguía a La Grita. Sobresale con precisión el perfil del cerro de las Cárcavas de Lobatera, por cuya ladera norte pasabe el camino. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).


Cerro de las Cárcavas de Lobatera y camino real de La Grita (sección superior de la foto) representado en la actualidad por parte del tramo carretero entre Lobatera y Llano Basto. Se observan por igual vestigios del trazado o  sendero del antiguo camino, en desvíos de la carretera actual. 

La cima del cerro ha sido desgastada, a través del tiempo, por los efectos de la erosión y desertificación en el área. Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve central 1.200 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos.




La Parada

19. Quebrada La Parada y terreno antes poblado. Plano de Lobatera, 1837. Se corresponde con el actual espacio de la aldea La Parada (en las inmediaciones de Lobatera). 

Por ser paso obligatorio en el camino real de la Frontera y ser el primer lugar donde se sembró la caña de azúcar en Lobatera, tuvo un crecimiento poblacional importante a fines del siglo XVIII e inicios del XIX, acompañado de la producción de cacao. Este crecimiento decayó considerablemente, hasta su despoblación, luego de la Guerra de Independencia. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).

La Parada y quebrada La Parada. Se observa el avanzado estado de desertificación de las antiguas tierras de cultivo de cacao (desaparecido) y caña de azúcar, reducidas éstas sólo al área verde observable, por la explotación artesanal de minas de carbón (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve central 1.500 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).





Las Minas de Carbón y La Montaña

15. Río Lobatera. Plano de Lobatera, 1837. En la actualidad, se correspondería con la quebrada La Molina, dado que el río Lobatera (en el presente conocido como Lobaterita) se origina en la unión de la quebrada La Parada con la quebrada La Molina. Se aprecia por igual los desiertos de altura de las aldeas Minas de Carbón de Lobatera y La Montaña. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).


Singularidad bioclimática del bolsón semiárido de la Depresión del Táchita, en el tramo de los desiertos de altura de Lobatera, en el espacio que conforman las aldeas Minas de Carbón de Lobatera y La Montaña (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve central 1.900 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).






Urbanismo en 1856

Un documento que permite ampliar el conocimiento urbano del plano y la jurisdicción que representa, es el siguiente:

«República de Venezuela, Lobatera. Agosto 18 de 1856. 27 y 46.- Al Sr. Gobernador de la Provincia. A su comunicación de 13 del presente, enviamos los requerimientos solicitados sobre las poblaciones de la provincia cabeceras de los cantones que conforman la Provincia del Táchira. En lo que nos corresponde, esta Villa de Lobatera y cabecera del Cantón del mismo nombre es de muy antigua erección. Está situada en un pequeño llano que forma la serranía en su mayor caída y rodeada por dos quebradas que la surten de buena agua. Según los últimos padrones, hay en ella y en sus inmediaciones 928 almas. Tiene dieciséis manzanas trazadas de las cuales se encuentran construidas doce. Lo mismo sus calles que se nombran a continuación de naciente a poniente: Cuesta del Ave María, Calle de las Huertas Secas, Calle del Higuerón, la Calle Real, Calle del Cementerio, Calle de Ánimas y la Calle del Quebradón. De sur a septentrión: Calle del Descanso, Calle del Humilladero, Calle de la Serranía, Calle de la Cruz, Calle del camino de la Grita, Calle del camino del Páramo y el Callejón. Sobre la calle de las Huertas Secas he informado a los vecinos que aun tienen sus labranzas allí sobre el trazado por donde debe abrirse la calle y les he ordenado que en el término de ocho días deben limpiar y deshierbar las mismas de toda siembra por ser una obra de ornato y por el bien común. La manzana central se corresponde con la plaza mayor en la cual se celebra el mercado todos los domingos. Alrededor de la plaza está la Iglesia parroquial, la casa de gobierno y la cárcel pública. El vecindario de la Villa está subordinado a una sola parroquia y su iglesia material que antes del terremoto era de mampostería y cal, bien tratada, especialmente en la techumbre, se vino en su totalidad al suelo y actualmente se está construyendo nuevamente acopiándose las maderas necesarias mientras el culto divino se celebra en una ramada. Cuenta con dos cementerios, el del Humilladero, clausurado en 1849 luego del terremoto y el del plan del Torreón de nueva creación y según las disposiciones de Ley. En sus alrededores los vecinos cultivan frutos menores, caña y cacao hacia lel partido de La Parada. Cuenta esta Villa cabeza de Cantón con tres parroquias civiles sufragáneas la de San Juan, la de Constitución y la de Michelena. En lo espiritual el Venerable Cura Párroco de Lobatera atiende al vecindario de Constitución y el de Michelena al de San Juan. Es todo para su inteligencia. Dios guarde a V. Francisco Colmenares». (Archivo General del Estado Táchira, sección Documentos de creación de la Provincia del Táchira, legajos sueltos, 1856).





Callejero de Lobatera, en sentido oeste-este, para 1856 (y callejero actual). Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.800 m Google Earth, 2015, reproducción con fines didácticos. Trazado gráfico, Samir Sánchez, 2015.



Callejero de Lobatera, en sentido sur-norte, para 1856 (y callejero actual). Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.800 m Google Earth, 2015, reproducción con fines didácticos. Trazado gráfico, Samir Sánchez, 2015.

Borotá



Espacio donde se poblaría Borotá. Plano de Lobatera, 1837. Se corresponde con un recodo de la montaña, en la vertiente norte del cerro de Gallineros, de la fila de Los Letreros. En 1852 y por disposición del Concejo Municipal del Cantón de Lobatera, se ordenaría según un trazado urbano, el caserío de Aborotá o Constitución, actual población de Borotá, capital de la Parroquia Constitución del Municipio Lobatera. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).


Borotá, población capital de la Parroquia Constitución (creada en 1831 por la Diputación Provincial de Mérida) del Municipio Lobatera (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.400 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).






Michelena

Espacio donde se poblaría Michelena a partir de 1849. Plano de Lobatera, 1837. Sitio conocido para la época de la elaboración del plano como La Sabana y lugar donde, después del terremoto del 26 de febrero de 1849, el cura párroco de Lobatera Pbro. Dr. José Amando Pérez, establecerá una nueva población con el nombre de Michelena (en honor al diplomático y diputado recientemente fallecido Don Santos Michelena), con emigrantes provenientes de la destruida Villa de Lobatera. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).



Michelena. Ciudad capital del Municipio Michelena (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.600 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).






San Juan de Colón

16. Llanos de San Juan (actual San Juan de Colón); 18. Camino de la Parroquia; 5. Quebrada San Juan (actual Sanjuana); 6. Quebrada La Blanca; 7. Quebrada La Colorada; 8. Quebrada Urracá (actual Uracá); 9 Río de La Grita. Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).


San Juan de Colón. La ciudad se extiende sobre una triangulada planicie en declive sureste-noroeste, que se corresponde con la geografía de una amplia terraza aluvional intramontana (producto a su vez de un macroabanico aluvial formado por acumulación de torrencial postglacial andino) definida en su extremo occidental (izquierda del observador) por los escarpes de cantizal que finalizan en las llanuras aluviales del río Lobaterita (río Lobatera del plano de 1837). San Juan de Colón es la capital del Municipio Ayacucho. 

Su actual trazado urbano data de 1852 cuando la Municipalidad de Lobatera comisionó a su Presidente Don Pedro María Reina y a al Cura Párroco Pbro. Dr. José Amando Pérez, para que trazarán un reticulado urbano sobre las ruinas del disperso caserío -el dibujado en el plano de 1837-  que había sido elevado a parroquia civil el 29 de noviembre de 1831 con el nombre de San Juan de Lobatera (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 3.100 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).





La Fría y la Terra Incognita 

10. Junta de los ríos Grita y Lobatera. Plano de Lobatera, 1837. A partir de la margen norte (aguas abajo) del río Grita, se iniciaban las selvas del norte del Táchira, la Terra Incognita despoblada y cenagosa, la cual es identificada en el mapa como "Montañas desiertas de los motilones". Allí, próxima a la junta de los ríos Lobatera y Grita y en el lugar donde el camino desde Lobatera al puerto de Guamas, giraba hacia el occidente (traza en blanco punteada a la derecha del observador), comenzaría en 1895 el poblamiento de la actual ciudad de La Fría, capital del Municipio García de Hevia. Su origen se encuentra en una de las estaciones del Gran Ferrocaril del Táchira, identificada como Estación La Fría Km 105

Por estar en la margen derecha (aguas abajo) del río Grita, el sitio de La Fría y las selvas, pertenecían a la jurisdicción de la ciudad de La Grita. La margen izquierda (aguas abajo) era el límite norte de la jurisdicción de Lobatera. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994)



La Fría, capital del Municipio García de Hevia (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 2.700 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).







San Pedro del Río

13. Quebrada La Chirirí. Plano de Lobatera, 1837. En 1878, con la construcción de la capilla dedicada a San Pedro Apóstol, se comenzó a urbanizar el caserío de El Río, que se ubicaba en la verde arboleda que se observa en el punto de unión de la quebrada La Chirirí con el río Lobatera (actual Lobaterita). Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994)


En la llanura aluvial formada entre el río Lobaterita (río Lobatera en 1837) y quebrada La Chirirí, se encuentra la población de San Pedro del Río, capital de la parroquia civil del mismo nombre, en el Municipio Ayacucho (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.500 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).







Monte de Mucujún


Monte de Mucujún. Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994)

Sección fronteriza del Monte de Mucujún (sección F del mapa). La cima de la Montaña de Mucujún (como se le conoce actualmente y próxima al poblado de Ricaurte) se encuentra a una altura de 1.499 metros y está marcada con el hito Nº A8 de los mojones colocados en 1923, resultado de la ejecución de la sentencia arbitral internacional del Consejo Federal Suizo de fecha 29 de mayo de 1922, organismo que medió -a petición de Venezuela y Colombia- para la definición sobre el terreno del trazado de sus respectivas fronteras (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.600 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).


Hito "San Pedro" en la frontera internacional entre Venezuela (derecha, Este) y Colombia (izquierda, Oeste), en medio de la carretera que comunica a los caseríos venezolanos de Los Trapiches y El Oso (Municipio Lobatera-Estado Táchira) con el caserío  colombiano de Ricaurte (Corregimiento de Ricaurte-Departamento Norte de Santander), en la montaña y garganta de Mucujún, del antiguo territorio de San Faustino. Se corresponde con el hito A6, a una altura de 1.512 m, fijado en la demarcación del Laudo Arbitral Suizo, de 1923. La línea limítrofe, en estre trayecto, va por el centro de la carretera, según lo indica la flecha grabada en la parte superior del hito (Foto: Darío Hurtado, 2016. Imagen captada desde el territorio tachirense).



Boca de Grita

23 a 25 Camino nuevo que se abrirá desde los Llanos de Sa Juan hasta la nueva bodega. Plano de Lobatera, 1837. La bodega o casa de almacén de mercancías del plano se correspon con la actual ubicación del poblado de Boca de Grita (Municipio García de Hevia), por ser el lugar donde el río Grita se une al río Zulia. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).

Boca de Grita, Venezuela (derecha del observador) y Puerto Santander, Colombia (izquierda del observador). Las dos poblaciones fronterizas están comunicadas por el denominado Puente Unión, antiguo paso del empalme del Ferrocarril de Cúcuta con el Gran Ferrocarril del Táchira. (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.700 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).


Antigua estructura metálica de puente de suspensión por arco, del denominado Puente Unión. Unía a los sitios de Boca de Grita (Venezuela) con Puerto Santander (Colombia) sobre el río Zulia y era el antiguo paso del empalme del Ferrocarril de Cúcuta con el Gran Ferrocarril del Táchira. El puente consistía en un amplio arco escarzano a cada lado del tablero de paso, elaborado en hierro fundido y apoyado sobre cuatro pilastras de mampostería, levantadas sobre los dos estribos. Foto: Arenas, 1913.






San Antonio del Táchira, Villa del Rosario, San Luis y San José de Cúcuta (y Ureña)

En orden ascendente, la ubicación de San Antonio del Táchira, Villa del Rosario, San Luis y San José de Cúcuta, y en un verde (por ser lugar de cañaverales) el espacio donde se levantaría la población de Ureña. Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994). Asimismo, se demarca (G-H) el curso de la quebrada Don Pedro, límite desde 1662, entre la Villa de San Cristóbal y la ciudad de San Faustino. La quebrada recibió ese nombre, desde el siglo XVII, por Don Pedro de Araque y Ponce de León, quien tenía hatos y estancias allí.


San Antonio del Táchira y el río Táchira, curso fluvial que marca las jurisdicciones de Venezuela (derecha del observador) y Colombia (izquierda del observador). Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.800 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos.


Ureña (Venezuela, derecha del observador) y San Luis (Colombia, izquierda del observador), divididas por el curso medio del río Táchira (Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.900 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).


Villa del Rosario y San José de Cúcuta (margen izquierda del observador, del río Táchira) y Ureña (margen derecha del observador, del río Táchira). Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 2.000 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos.








San Faustino de los Ríos

San Faustino de los Ríos. Plano de Lobatera, 1837, en la ribera oriental del río Pamplonita (aguas abajo) y próximo a la unión con el río Zulia. Con las letras G-H, se demarca el curso de la quebrada de Don Pedro (límite, desde 1662, entre la Villa de San Cristóbal y la ciudad de San Faustino), nombrada por el encomendero en esas tierra, Don Pedro de Araque y Ponce de León (s. XVII). Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).

San Faustino de los Ríos (Corregimiento en el Departamento Norte de Santander, Colombia). Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 1.200 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos.







Montes de Arcabuco y serranía de Almorzadero, Angarabeca y el Picacho

Cordillera y serranías orientales de Lobatera. Los primeros planos o perfiles de montañas se corresponden con la serranía de Arcabuco y del páramo de Almorzadero, junto con el páramo de Angarabeca y el Picacho. Plano de Lobatera, 1837. Mapoteca de la Cancillería, Sección Fronteras, Caracas (Foto: P. Hermann González, 1994).




Cordillera y serranía al oriente de Lobatera. En la actualidad se corresponde con el espacio político-teritorial de las aldeas La Molina, El Molino, Volador y Potrero de las Casas, del Municipio Lobatera; las aldeas Monte Grande, Boca de Monte y  Angarabeca, del Municipio Michelena y Los Vegones del Municipio Ayacucho, del Estado Táchira. Foto: Imagen satelital en ortofotografía, altura de captación de imágenes con respecto al relieve urbano 3.500 m, Google Earth, 2013, reproducción con fines didácticos).




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Créditos  de fotografía | Credit: Images courtesy of  


Proyecto ExpArt quiere dar las gracias a los amigos e instituciones por permitir la reproducción de sus fotografías con lo cual han contribuido a la realización del presente estudio.

Antiguas fotos del Estudio Arenas, estudio fotográfico, 1913.

P. Hermann González, s.j. (1922-1998), del Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad Católica Andrés Bello, Caracas. En 1994, nos hizo llegar copia de una fotografía ampliada del Plano de Lobatera, de 1837. 

Darío Hurtado, Lobatera, 2014

Google Earth™, 2013

Google Book™, 2013


Bibliografía
Archivo General del Estado Táchira, sección Documentos de creación de la Provincia del Táchira, legajos sueltos, 1856, San Cristóbal; BARANDIARÁN, Daniel de, “La realidad de la frontera” en Revista Táchira Siglo XXI, Nº 16, Centro de Estudios Tachirenses, Universidad Católica del Táchira, San Cristóbal, 2001, pp. 21-23; CASTILLO LARA, Lucas, San Cristóbal siglo XVII, tiempo de aleudar, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, Nº 97, encarte entre pp. 480 y 481; Mapas para servir al estudio de la frontera entre Venezuela y Colombia, Editores Sucesores de Rivadeneyra, Madrid, 1884; "Execution de la Sentence Arbitrale du Conseil Fédéral Suisse", Libro Amarillo, Ministerio Relaciones Exteriores, Tratados I, Caracas, 1924, pp. 37-58; SÁNCHEZ, Samir, Mors Memoriae, el espíritu de una época, Fondo Editorial Simón Rodríguez, San Cristóbal, 2011. Títulos de Venezuela en sus límites con Colombia/ reunidos y puestos en orden por disposición del Ilustre Americano y Regenerador de Venezuela General Antonio Guzmán Blanco, Presidente de la República, tomo II, Caracas, 1870, Documento 4, Dictamen de la comisión del Senado de Venezuela de 28 de febrero de 1839 sobre el Tratado de Límites celebrado en 14 de diciembre de 1833 (pp. 35-41, referencia al plano de Lobatera, p. 38).
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Acerca del autor

Samir A. Sánchez es profesor de Historia del Arte y Métodos de Investigación en la Universidad Católica del Táchira (San Cristóbal - Venezuela). Es autor, entre otras publicaciones, de San Cristóbal Urbs quadrata (2003) y Mors Memoriæ o la Extinción de la memoria (2011).

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