viernes, 1 de septiembre de 2023

Guerra de Independencia en el Táchira 1811-1821: Crónicas e Historia (Separata) | Chronicles of the Independence War in Tachira 1811-1821 (Offprint)











La exigencia del rigor en la reconstrucción del pretérito

La publicación de la presente separata está tomada de nuestra obra Memoria de Lobatera (2011), y la misma no responde a un prurito de acumulación de efemérides ni a la complacencia de la anécdota local. Al contrario, este esfuerzo se origina en una profunda preocupación por el estado actual de la ciencia histórica en nuestros entornos académicos y de divulgación. En una época signada por la ligereza hermenéutica, la inmediatez del consumo cultural, y la tergiversación o errónea información sobre la historia tachirense en las redes sociales, sumado al preocupante repliegue de la razón crítica frente a la pulsión de la emotividad instrumentalizada, el examen del pasado exige un retorno perentorio a las fuentes primarias y al frío tamiz del método heurístico.

El volumen de documentos que hoy presentamos bajo el título Crónicas de la Guerra de Independencia en el Táchira 1811-1821 (Separata).pdf es el resultado de una pesquisa minuciosa, sistemática y obstinada en los repositorios que han logrado sortear las injurias del tiempo, el clima cambiante de nuestras montañas andinas y las turbulencias de nuestras guerras civiles. La metodología que ha guiado esta labor no es otra que la búsqueda implacable de la evidencia documentada y cronológica; una arqueología del dato que persigue reconstruir, allí donde la riqueza de las fuentes lo permite, el discurrir cotidiano, el latido diario y la microhistoria de un decenio (1811-1821) que redefinió de raíz la estructura geopolítica, social y mental del Táchira.

Bajo esta premisa, conviene advertir al lector que el presente corpus ha sido concebido primariamente como una obra de referencia y consulta casuística, una estructura de andamiaje documental dispuesta para el escrutinio puntual antes que para la asimilación lineal de una trama novelada, y sujeta a la crítica epistemológica tanto en sus fortalezas como en sus debilidades. No obstante, aquel investigador o lector que decida aventurarse en una lectura continua de sus crónicas descubrirá que la secuencia no carece de tensión dramática; al contrario, se erige en un sugerente viaje en el tiempo a través de las horas más aciagas de la emancipación en el Táchira. Esta lectura ininterrumpida revela el latido de una sociedad en vilo, permitiendo al lector transitar de manera vivencial por las vicisitudes de un decenio marcado por sacrificios, violencia y transformaciones políticas y sociales.

La metáfora del rompecabezas: el documento y sus relaciones circunstanciales

Para todo historiador riguroso, el pasado no se presenta como un discurso cohesionado, unívoco o de fácil lectura; antes bien, se manifiesta como una dispersión caótica de vestigios mudos. Reconstruir la andadura del Táchira en el contexto de la emancipación tachirense y venezolana equivale a enfrentarse a un inmenso y complejo rompecabezas cuyas piezas han sido arrojadas a los cuatro vientos. Muchas de ellas yacen perdidas para siempre; otras permanecen ocultas bajo el polvo de archivos parroquiales, protocolos civiles y expedientes de infidencia custodiados con desigual suerte.

Nuestra labor ha consistido en ensamblar pacientemente estas teselas dispersas. Este puzzle historiográfico no se resuelve mediante la mera yuxtaposición de papeles antiguos, sino a través del análisis de lo que denominamos las relaciones circunstanciales de los documentos. Cada partida de defunción asentada por el párroco bajo el fragor de la guerra (como aquella célebre nota marginal del Libro de Entierros que registra la ocupación realista de la Villa el 5 de junio de 1812), cada bando militar leído a son de cajas de guerra en la Plaza Mayor, y cada inventario de bienes confiscados debe ser interrogado en su contexto preciso.

Es en el cruce de estas variables, el parentesco de los implicados, sus intereses hacendísticos, la urgencia de las campañas climáticas, e incluso las rutas topográficas detalladas por los oficiales de ambos bandos, donde emerge una comprensión más cercana, veraz y descarnada de la realidad de los hechos. No pretendemos ofrecer una verdad absoluta e inmutable, aporía inalcanzable para la condición humana, pero sí una aproximación honesta y fundamentada que devuelva la palabra a quienes de verdad habitaron aquella época de transiciones traumáticas.

Contra la crónica superficial: superación del maniqueísmo de "héroes y villanos"

Uno de los mayores escollos que ha lastrado la historiografía patria tachirense y nacional ha sido su propensión al providencialismo y al relato moralizante. Se ha instrumentalizado el proceso de independencia para erigir un panteón de semidioses inmaculados frente a una hueste de tiranos desalmados. Esta división binaria y simplista entre "héroes y villanos" no solo despoja a la historia de su complejidad intrínseca, sino que deshumaniza a sus protagonistas, convirtiéndolos en rígidas estatuas de bronce desprovistas de contradicciones, miedos y ambiciones terrenales.

Las páginas de Crónicas de la Guerra de Independencia en el Táchira 1811-1821 (Separata).pdf proponen una ruptura radical con este reduccionismo superficial. Al adentrarse en el día a día de la guerra de Independencia en el Táchira, el lector descubrirá que las lealtades eran fluidas y a menudo dictadas por la pura necesidad de supervivencia. Hombres que juraban fidelidad a la Confederación de Venezuela en diciembre de 1811 bajo el influjo tricolor, se veían forzados a aclamar al soberano Fernando VII en junio de 1812 ante las bayonetas del Coronel Ramón Correa.

Verá también las sombras de la guerra: la dureza de un Libertador Simón Bolívar que, acosado por las intrigas de Manuel del Castillo y las reticencias de Francisco de Paula Santander, exigía pertrechos bajo amenaza de saqueo a los cabildos locales; o el drama anónimo de aquel anciano realista, el "Tío Cruz", fusilado en los corrales de La Teura por negarse a empuñar las armas republicanas. No hay aquí personajes planos. Al examinar el conflicto a ras de suelo, revelando los desmanes de tropas patriotas como el Batallón Rifles en Lobatera o los espionajes monárquicos de la familia Pérez a través de las trochas del Picacho de Angaraveca, la crónica recupera su textura humana, su trágica escala de grises y su profunda verdad existencial.

La trinchera de la razón en tiempos de superficialidad emocional

Vivimos en un tiempo donde el debate público y el análisis de la memoria colectiva parecen haber capitulado ante la tiranía de la emoción inmediata de un like. Se prefiere el mito reconfortante al rigor del archivo; se escoge la indignación o la apología simplista antes que el esfuerzo paciente del intelecto. Frente a esta deriva contemporánea, la investigación histórica rigurosa debe erigirse como una trinchera de la razón.

El trabajo volcado en esta separata es, por tanto, un acto de resistencia cultural. Es una invitación a la profundidad en una era de preocupantes superficialidades. Al rescatar los nombres de los aquellos actores, sus vidas y sus hechos, no hacemos otra cosa que reivindicar el imperio de la prueba empírica y del análisis paleográfico sobre la fantasía ideológica o la desmemoria interesada.

Que estas crónicas sirvan al lector de hoy, no como un combustible para avivar viejos rencores o mitologías estériles, sino como un mapa de navegación intelectual, el cual aspiramos sea continuado y enriquecido por los hallazgos de las nuevas generaciones. Un instrumento para comprender cómo la tierra tachirense vivió con valentía, dolor y asombrosa dignidad el nacimiento de la modernidad republicana.


Puede descarcar el trabajo en formato PDF, aquí:


El Táchira en dos tiempos históricos: espacio, mano de obra y memoria viva en la obra de la Dra. Inés Ferrero Kellerhoff │ Táchira in Two Historical Eras: Space, Labor, and Living Memory in the Work of Dr. Inés Ferrero Kellerhoff






Por Samir A. Sánchez (2026)



El magisterio historiográfico y la estirpe de los Ferrero Tamayo

Investigar y publicar con rigor metodológico en contextos de crisis constituye un logro excepcional. A través del académico José Antonio Pulido, tuve acceso a una de las novedades editoriales de la Academia de Historia del Táchira: El Táchira en dos tiempos históricos (2026), que leí «de la cruz a la firma», como rezaba la vieja fórmula. Tras una lectura exhaustiva, esta obra destaca por ofrecer una de las aproximaciones más rigurosas y esclarecedoras para entender la configuración histórica, fundacional y estructural del occidente venezolano.


Este volumen, fruto de la madurez investigativa de la Dra. Inés Cecilia Ferrero Kellerhoff, Doctora en Historia y destacada docente de la Universidad de Los Andes (ULA-Táchira), no solo llena un profundo vacío documental sobre el pasado colonial andino tachirense, sino que se inscribe en una tradición intelectual de primer orden. Es un texto que entusiasma a quienes nos especializamos en ese período de nuestra historia, tantas veces relegado de los estudios contemporáneos por una visión sesgada y dicotómica entre lo virtuoso (los períodos aborigen y republicano) y lo negativo (el período hispánico), olvidando que el proceso vital tachirense conforma una unidad indisociable: nuestro ADN cultural no admite fragmentaciones.


Conozco de cerca la obra, el pensamiento y la trayectoria de la Dra. Ferrero Kellerhoff; fue mi profesora universitaria. Es, además, heredera y continuadora del legado de la familia Ferrero Tamayo, estirpe civil que marcó de forma indeleble el siglo XX regional a través de la ingeniería, las letras y la investigación histórica. Dedicado con filial afecto a su padre, el Dr. Aurelio Ferrero Tamayo, figura cumbre de la historiografía regional, por igual nuestro maestro y defensor apasionado de los orígenes de San Cristóbal, el texto conjuga la disciplina metodológica que la caracteriza con el apego entrañable a la tierra tachirense. Nutrido por la influencia teórica de maestros como Ramón A. Tovar en el enfoque geohistórico y Federico Brito Figueroa en la historia social y económica, el libro trasciende la mera relación cronológica para interrogar al territorio como un producto social, dinámico y dialéctico.



Primer Tiempo: la articulación geohistórica y la conquista del espacio

El primer núcleo analítico de la obra examina el período comprendido entre 1550 y 1620, caracterizado como el proceso de «hacerse un lugar». La autora desmonta el mito del aislamiento regional al demostrar cómo el espacio colonial del suroeste venezolano estuvo orgánicamente integrado, como eslabón geográfico y humano, a la cuenca del Lago de Maracaibo y a las rutas del Nuevo Reino de Granada (Santa Fe de Bogotá, Tunja y Pamplona).


En este primer tiempo destacan tres hitos vertebrales:

La búsqueda de salidas fluviales y lacustres: Frente a las dificultades del transporte por el río Magdalena, la cuenca del Lago de Maracaibo y la arteria fluvial del río Zulia se erigieron en los ejes naturales del comercio neogranadino y tachirense. Los conquistadores no trazaron estos caminos desde la nada, sino que reutilizaron las ancestrales redes de comunicación aborigen.


La defensa de la autonomía fundacional: Se subraya el papel del capitán Juan Maldonado al fundar la Villa de San Cristóbal en 1561 y la subsiguiente disputa jurídica con Pamplona para consolidar sus términos propios y su libertad jurisdiccional. Paralelamente, se analiza la figura de Francisco de Cáceres y la efímera Gobernación del Espíritu Santo de La Grita (1576), concebida bajo un espíritu señorial y de avanzada territorial.


El terremoto de 1610 y la valorización minera: El sismo de San Blas, acaecido el 3 de febrero de 1610 y que asoló La Grita, dejó al descubierto ricos yacimientos de cobre y metales en el valle de San Bartolomé (germen de las actuales poblaciones de San Bartolomé de El Cobre y Seboruco). Este fenómeno natural transformó la economía de la comarca tachirense, impulsó solicitudes de mano de obra esclava a la Corona y estimuló la apertura de caminos hacia el puerto de Gibraltar y el río Zulia.



Segundo Tiempo: mano de obra, resistencia aborigen y resguardos indígenas

La segunda mitad del libro aborda las tensiones entre la Corona, del antiguo régimen de los Austrias menores, el clero doctrinero y las élites locales de encomenderos (los primeros criollos) por el control de la fuerza de trabajo indígena. Ante las visitas de oidores y corregidores de la Real Audiencia de Santa Fe (como Vásquez de Cisneros en 1620, Fernando de Saavedra en 1627 y Diego de Baños en 1657), los hacendados locales recurrieron a la resistencia pasiva: dilataron el cumplimiento de las ordenanzas, alegaron el alto costo del mantenimiento de los visitadores y prolongaron de facto el servicio personal frente a las tasaciones de tributo en especie o metálico.


Asimismo, la Dra. Ferrero Kellerhoff rescata el protagonismo de las comunidades originarias: Lejos de toda pasividad, etnias como los chinatos (trasladados forzosamente desde el sur de la Villa de San Cristóbal hacia las planicies lacustres del norte tachirense) y motilones mantuvieron una lucha secular por su espacio vital. Esta confrontación forzó fundaciones de carácter defensivo, como San Faustino de los Ríos (1662), erigida por Antonio de los Ríos Ximeno en términos jurisdiccionales de la Villa de San Cristóbal, hasta su posterior inserción activa en la economía cacaotera y en el oficio de bogas por el río Zulia.


El paradigma del Resguardo de Capacho: Mediante un exhaustivo seguimiento documental, la autora reconstruye la evolución del Resguardo Indígena de Capacho (actual Libertad-Capacho Viejo e Independencia-Capacho Nuevo). Desde su traza urbana y asignación formal entre 1602 y 1627 (bajo la norma de «una legua a los cuatro vientos») hasta las mensuras de 1808 y los títulos comunitarios salvaguardados por figuras como Ángel María Jaime en 1881, el estudio evidencia cómo la propiedad comunal indígena contuvo el avance latifundista. Al examinar los protocolos notariales de 1914, la obra prueba que la estructura agraria de Capacho devino en un minifundismo de pequeña propiedad y alfarería familiar, forjando la matriz cultural que evitó el despoblamiento y arraigó a la comunidad a sus laderas.



Importancia de la obra para el Táchira contemporáneo

La publicación de El Táchira en dos tiempos históricos posee una trascendencia indiscutible para la comprensión de nuestro presente:

Reafirmación de la identidad geohistórica y fronteriza: En una época marcada por el aislamiento y la incertidumbre en los pasos limítrofes, el libro recuerda que la vocación histórica del Táchira no es la clausura y el aislamiento contemporáneo impuesto por el centralismo, sino su condición de encrucijada natural y vital integradora entre los Andes venezolanos, el Norte de Santander y la cuenca del Lago de Maracaibo.


Reivindicación de las raíces originarias y campesinas: La investigación desmitifica las narrativas tradicionales que difuminaban la presencia indígena tras la conquista. Demuestra con solvencia interdisciplinaria (arqueológica, archivística y demográfica) que el campesinado tachirense desciende directamente de los colectivos que defendieron y cultivaron sus resguardos durante siglos, cuya impronta permanece viva en su identidad biológica y cultural, en sintonía con las investigaciones del Dr. Bernardo Zinguer (2023-2024).


Lección de autonomía y perseverancia civil: El análisis de los litigios sostenidos por los cabildos locales frente a los centros virreinales arroja luz sobre la génesis del carácter cívico, laborioso y celoso de su autonomía que define al gentilicio regional.


Metodología y rigor para las nuevas generaciones: La obra constituye un modelo insoslayable de investigación documental directa en repositorios de Sevilla, Bogotá y el Táchira, demostrando cómo articular metodológicamente la microhistoria con las dinámicas geopolíticas del continente americano.


Ad summam, ut Cicero aiebat

El Táchira en dos tiempos históricos no solo es una pieza historiográfica de primer orden, que invita a ser leída con la curiosidad de quien abre una ventana hacia sus propios orígenes, sino un homenaje vivo al magisterio y a la tradición intelectual de los Ferrero Tamayo. La Dra. Inés Ferrero Kellerhoff entrega a su tierra un instrumento de autoconocimiento indispensable: una obra que demuestra que el Táchira actual, con sus retos y fortalezas, es el resultado palpable de una prolongada lucha humana por domesticar la geografía, defender el derecho al suelo comunal y preservar la dignidad a través de los siglos.


Esta reseña fue publicada originalmente en la página web de digulgación histórica en Facebook, Retazos Históricos del Táchira, del Dr. Bernardo Zinguer, el 1 de septiembre de 2026.